.


.

Un estudio confirma que un exceso de alcohol se relaciona con el sexo no seguro

Cada bebida empeora la toma de decisiones, posiblemente aumentando el riesgo de VIH

Beber demasiado alcohol puede llevar al sexo no seguro, confirma un estudio reciente.

El sexo no seguro es la causa más común de infección con VIH, y hallar formas de evitarlo es un importante objetivo de los esfuerzos de salud pública para prevenir el VIH/SIDA.

Hace mucho que el uso de alcohol se ha asociado con la incidencia de VIH. Sin embargo, no ha estado claro si el sexo no seguro asociado con el uso de alcohol en realidad llevaba a infección con VIH, o si ciertos rasgos de la personalidad, como la búsqueda de sensaciones o la conducta arriesgada, llevaban tanto al uso de alcohol como al sexo no seguro.

En este estudio, investigadores liderados por Jurgen Rehm, director de investigación social y epidemiológica del Centro de Adicciones y Salud Mental de Ontario, Canadá, llevaron a cabo doce experimentos que evaluaban esta relación de causa y efecto. Concluyeron que el alcohol afecta la toma de decisiones y que este efecto aumenta con la cantidad de alcohol que se consume.

Mientras más alcohol bebían los participantes, más dispuestos estaban a tener sexo no seguro, señalaron los autores del estudio. Por cada aumento de 0.1 miligramos por mililitro en el nivel de alcohol en sangre, hubo un aumento de cinco por ciento en las probabilidades de que un participante tuviera sexo no seguro.

El estudio aparece en la edición de enero de la revista Addiction.

“Beber tiene un efecto causal sobre las probabilidades de participar en sexo no seguro, y por tanto se debe incluir como un factor importante en los esfuerzos de prevención del VIH”, comentó Rehm en un comunicado de prensa de la revista. “Este resultado ayuda a explicar por qué las personas en riesgo con frecuencia muestran esta conducta a pesar del conocimiento público: el alcohol afecta su proceso de decisión”.

healthfinder.gov

.

Sexo: ¿Cuántas veces por semana está bien?

Written by sexo on November 4th, 2011 in Sexualidad.

.

Sexo: ¿Cuántas veces por semana está bien?

EFE

Calidad más que cantidad
Estar agusto con lo que se hace

Calidad más que cantidad

Un par de veces a la semana, tres veces al mes, cada vez que se pueda y se quiera, dicen los expertos.

Aunque los encuentros sexuales no deberían medirse en cuando a su cantidad sino por su calidad, muchas personas se preguntan si su afinidad íntima se halla dentro de la normalidad o es la más conveniente para la pareja.

“Creía que mi vida amorosa era satisfactoria y plena hasta que un día hablé con cuatro de mis amigas, y la mayoría de ellas hacían el amor con su pareja alrededor de dos veces por semana”.

Casos como estos planteados tanto por mujeres como hombres, son muy frecuentes en las consultas psicológicas o sexológicas, y parecen revelar que la frecuencia sexual es una fuente de preocupaciones, dudas e inseguridades en un buen número de parejas.

¿Cuál es la frecuencia sexual ideal para una pareja: ¿han de mantener relaciones íntimas una, dos o tres a la semana, o incluso en más ocasiones?.

“La frecuencia es un asunto que deben pactar las parejas, sin que tenga que ajustarse a las estadísticas, sino a las necesidades de ambos”, explica la doctora Carmen López Sosa, profesora de ginecología, obstetricia y pediatría en la Universidad de Salamanca y en el Centro de Estudios Universitarios de la Mujer,

“Para que hombres y mujeres se entiendan necesitan respetar la idiosincrasia biológica y las necesidades de contactos de cada uno, que pueden ser diferentes. Y eso lleva a pactar”, explica  la doctora López Sosa, autora del libro “Sexo y sólo sexo”.

Respecto de la frecuencia sexual, esta experta opina que “quizá sea cuestión de que tengan hambre el uno del otro. Además, “¿Qué es normal: mucho o poco? En las prácticas sexuales, lo que para unos es vicio, para otros es lo normal, ya que cada uno tiene una cadencia”.

Los expertos coinciden que intentar obligarse a alcanzar determinadas frecuencias sexuales consideradas ideales, repercute negativamente en la intimidad, provocando estrés y decepción. Hay otras cuestiones más importantes que la cantidad de encuentros sexuales, de cara a mantener una sexualidad plena y satisfactoria para ambos miembros de la pareja.

Para disfrutar la sexualidad con mayúsculas, la doctora López Sosa aconseja “pensar que poder practicar sexo es un indicador de buena salud, olvidarse de todo al hacer el amor es imprescindible para tener placer, reservar un tiempo en la agenda para el sexo, ya que es igual de importante que el resto de las tareas, y hablar de sexualidad con la pareja, al igual que se habla de los demás temas”.

Estar agusto con lo que se hace

“La etiqueta de ser buen amante no tiene gran cosa que ver con hacer esto o aquello, sino con estar a gusto con lo que se hace, sentir y trasmitir lo que se siente, dialogar, llegar a acuerdos, aceptar cosas siempre que no nos dañen, entregarse al placer de uno mismo y no al placer del otro”, señala la experta, que añade:

“Se puede hacer lo que a ambos les agrade. Dinamizar la relación sexual es deseable y muchas veces necesario, pero con convicción y con deseo”.

“Hay que ser libre para amar y dejar que el otro lo sea también. No se puede imponer a través de amenazas que nos amen, atar a la pareja a nuestro lado chantajeándola o arrebatarle el derecho a ser, si no es con uno. Eso no es amor”, señala la autora de “Sexo y sólo sexo”.

Para López Sosa “hacer el amor es ir creando un lenguaje bilingüe en el cual puedan entenderse los amantes, en el que las palabras signifiquen lo mismo, y allí donde no haya palabras, que existan los gestos. Se trata de escribir una intimidad de a dos para poder crecer y ser, y en ese “soy” de cada uno que quepa el otro. Eso sí: para enriquecerse no deben confundirse los yo de cada uno”.

De acuerdo a la doctora Rosario Castaño, directora de Psicología y Sexualidad, del Centro Médico Instituto Palacios de Salud de la Mujer, “la frecuencia no es un criterio para diagnosticar problemas sexuales, no hay un rango de normalidad dependiendo del número de veces que se tengan relaciones sexuales”.

“La pregunta no debería ser ¿cuánto es lo normal?, sino ¿estoy satisfecho con lo que tengo”, explica coautora del libro “Comprender la sexualidad femenina”.

La respuesta a este interrogante dependerá mucho de la edad, de quien lo formule y del momento en que se encuentre su relación amorosa, de acuerdo al psicólogo y sexólogo Antoni Bolinches, director del Instituto Psicológico que lleva su nombre y apellido y autor, entre otras obras, del libro “Sexo Sabio”.

“Durante la fase pasional, la frecuencia sexual de la pareja es dos o tres veces superior a la que tiene cuando se estabiliza. Una pareja estable de mediana edad, en una fase no pasional, tiene una normalidad estadística de una o dos veces por semana, pero esto es poco relevante. El buen acoplamiento sexual es más importante”, añade el doctor Bolinches, Máster en Sexualidad Humana.

univision.com

.

.


.

´La impotencia es el segundo inhibidor físico del deseo sexual de las mujeres´

Uróloga y andróloga. La autora del manual ´Disfunción eréctil, un tema de mujeres´ asegura que la impotencia es un problema de dos, por ello recomienda a las féminas tener paciencia, ser comprensivas, buscar información y pedir ayuda a un centro especializado porque “la pareja debe ser parte de la solución”.

ROSA FERRIOL. PALMA Si uno es impotente, no se acaba el mundo. La disfunción eréctil es una patología y hay soluciones. Algunas se encuentran en el manual de la experta del Centro de Urología, Andrología y Salud Sexual de Palma, María Fernanda Peraza-Godoy, que el lunes lo presenta en el Colegio de Médicos. La disfunción eréctil conlleva muchas rupturas de pareja. De hecho, la uróloga remarca que la impotencia es el segundo inhibidor físico del deseo sexual de las mujeres después de la alitosis.

—La impotencia sexual no es el fin del mundo. ¿Hay soluciones?
—Las soluciones son múltiples. Lo importante es consultar a tiempo. Se ofrece desde asesoramiento psicológico a tratamiento médico. Primero hay que identificar y atacar los factores de riesgo. Por ejemplo, una vez tratada la obesidad tenemos solucionados otros problemas. Al tener controlados los factores de riesgo, podemos echar mano de todas nuestras armas, las medicaciones. Necesitas un diagnóstico para saber si la medicación es la adecuada. Hay medios físicos como anillas, inyecciones intracavernosas o hasta el implante de prótesis de pene.

—¿Qué sentimientos tiene un hombre impotente?
—Pánico, angustia, frustración y baja autoestima. Le trastoca su vida entera. Incluso, pueden llegar al suicidio. Si no saben que es una enfermedad pueden caer en una gran depresión porque creen que “ya no sirven”. El desenvolvimiento fallido de la erección causa en el hombre una angustia tremenda. Si una mujer le dice a un hombre “¿y tú dónde vas con esto tan pequeño? Le hunde para toda la vida”.

—¿Y cómo se comporta?
—Cuando hay disfunción eréctil, el varón evita las relaciones sexuales, se aleja del objeto erótico. Esto produce angustia. Es como el pez que se muerde la cola: esta angustia provoca una erección fallida y así sucesivamente. La demanda de ejecución no es solo por parte del propio paciente, sino que la propia mujer quiere tener relaciones sexuales. Todo ello suma un conglomerado de sentimientos negativos que no le permiten tener una buena erección. Al final, evita las relaciones sexuales y esto deteriora a la pareja.

—¿Esta es la dinámica de una pareja con disfunción eréctil?
—Hay otros factores importantes en el deterioro de la pareja. Muchos hombres al mínimo cambio de tener una buena erección, aprovechan intentando penetrar rápidamente sin que su pareja esté excitada. La mujer lo ve como un abusón, que no la prepara y que, encima, no tiene erecciones buenas. Esto es la dinámica típica de una pareja con disfunción eréctil que no tiene información. Esto conlleva el deterioramiento de la pareja. Ella tira la toalla o cambia de pareja y el hombre cae en una depresión bastante importante.

—La falta de deseo es la principal patología por la que la mujer acude al especialista.
—Sí. Por ejemplo, al tener problemas de erección en la pareja la mujer se hace un conjunto de preguntas como me siento mal, estoy fea, no me quiere, me ocupo mucho de los niños… y cuando algo no te da placer, no lo buscas y baja el deseo sexual femenino. La disfunción eréctil es el segundo inhibidor físico del deseo sexual de la mujer española. Y ello conlleva que haya dos disfunciones en la cama. Por ello es importante evaluar a la pareja. La disfunción eréctil es un problema de dos.

—¿Y si la mujer se culpa o cree que hay otra… llega la ruptura?
—La mujer que no se informa y se queda en este peldaño se pregunta y se responde ella, como no ve
un feedback positivo porque el hombre la evita, pues ella se cansa de esperar y tira la toalla. Y es cuando ocurren las rupturas.

—¿Por qué les cuesta tanto hablar a las parejas?
—Por la connotación social que tiene la disfunción sexual. Pero el quid de la cuestión es tener claro que es una enfermedad. Es la alteración de la llegada del flujo de sangre durante la erección en el pene por una falta de control vascular o neurológico. Y el principal problema de la mujer es que evita hablarlo por miedo a herir la autoestima de su pareja.

—¿Qué papel juega la pareja en los casos de impotencia?
—Hay que tener una actitud comprensiva, tener paciencia, estar abierta a recibir información y saber que ella no es el problema. Hay que buscar ayuda en un centro especializado. La pareja debe ser parte de la solución y no parte del problema.

—¿Hay mujeres que son parte del problema?
—Hay cinco tipos de mujeres: la que lo intenta, la que espera, la que huye, la que se agota y la que castra. Hay mujeres que vienen a la consulta arrastrando al varón y me dicen “a ver si me lo arregla”.

— ¿Cuáles son las causas de la disfunción eréctil?
—Hay dos tipos. Las orgánicas y las psicológicas. Las primeras son las de origen anatómico,endocrino, infeccioso, neurológico, vascular, por drogas… y constituyen el 15 por ciento. Pero las psicológicas son las más frecuentas y variadas debidos a factores afectivos, interpersonales, de conocimientos, ansiedad, miedo al fracaso, inseguridad… En los jóvenes la prevalencia es psicológica.

—¿El pene es el barómetro de la salud del hombre?
—¡Sí! Un hombre que se sienta bien consigo mismo, que se encuentre físicamente saludable y no tenga problemas de erección, no va a tener ningún problema. Cuando hay un problema de erección, las esferas psicosocial y física se alteran.

—¿Por ello, se insiste en acudir a un especialista?
—Puede ser la manifestación de algo. Eso de que el pene es el barómetro de la salud es porque la disfunción eréctil es la manifestación de otra cosa que está sucediendo en el cuerpo y hay que evaluarlo.

—¿Cuándo hay que ir al médico?
—Todo hombre tiene fallos eventuales en la erección. Esto lo debe saber la humanidad. Pero la disfunción eréctil es el fallo repetido. No hay un número. Si se repite, hay que consultar.

—¿Hasta qué edad se pueden tener relaciones sexuales satisfactorias?
—Hasta el día de la muerte. No le pongo edad. La sexualidad es salud. No se tiene que cumplir con un patrón de sexualidad perfecta porque esto no es así en la vida real. Lo importante es tener relaciones sexuales satisfactorias, independientemente de la edad. De hecho, recomiendo que se tengan relaciones sexuales donde la penetración no sea el objetivo principal para evitar, valga la redundancia, este evento de evitación por tener disfunción eréctil y se llegan a tener grados de satisfacción muy altos. Así que sexo se puede tener durante toda la vida. Hay que evolucionar con la edad.

—La excusa “son cosas de la edad”… no sirve
—No. Tener edad disminuye la calidad de la erección pero hay soluciones para mejorar la calidad.

—¿Es importante tener una vida sexual activa desde joven?
—Si. Es completamente saludable, mientras que se haga de una manera responsable.

diariodemallorca.es

¿Cómo nos hace felices el sexo?

Written by sexo on October 3rd, 2011 in Sexualidad.

.

¿Cómo nos hace felices el sexo?

Las relaciones sexuales nos hacen felices, nos cambian la cara y mejoran nuestra capacidad respiratoria y muscular. ¿Cómo lo consiguen? En atractivas.es nos explican los mecanismos que consiguen sobre todo a través de la liberación de las conocidas como hormonas de la felicidad, las endorfinas.

Y es que este tipo de sustancias que libera nuestro cuerpo en ciertas ocasiones es básica en nuestro estado de ánimo. Tanto es así que incluso son capaces de funcionar como un analgésico, aliviando el dolor, según demostró recientemente un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford liderado por Robin Dunbar. Igualmente, explican desde atractivas.es , practicar deporte al aire libre y “sobre todo por la mañana”, libera endorfinas, lo que ayuda a superar el estrés.

Lo mismo ocurre cuando practicamos sexo, pues durante el coito se liberan una gran cantidad de hormonas. La mujer libera oxitocinas (conocida como “molécula del amor” y serotoninas que influyen en el estado de ánimo para posteriormente liberar endorfinas que, según esta web especialista en el cuidado del cuerpo y de un estilo de vida más saludable, “crea una sensación de placer y un estado de euforia, que alcanzan el nivel máximo en el orgasmo”.

Sin embargo hay que tener cuidado, el ejercicio físico puede llegar a ser adictivo. Como explica el profesor Robin Kanarek de la universidad de Tufts, “el ejercicio, como el abuso de drogas, hace que se liberen en exceso neurotransmisores como las endorfinas o la dopamina, ligados a la sensación de recompensa”.

muyinteresante.es

.

.

Bajar de peso puede ayudar a mejorar la vida sexual de los hombres diabéticos

Si tienes diabetes de tipo 2 y además eres obeso, bajar de peso puede ayudarte a mejorar muchas cosas, incluso tu actividad sexual. Muchas veces, la obesidad misma es la que provoca la diabetes y ambas pueden ser responsables de problemas en los riñones y el sexo.

La obesidad y la diabetes son dos condiciones muy comunes que se ven afectadas por el estilo de vida y que, con el tiempo, pueden deteriorar la salud general de quienes las padecen. En el caso de los hombres, frecuentemente les causan problemas en los riñones y en su desempeño sexual. Para disminuir el riesgo de estas complicaciones de una manera accesible y duradera y hasta mejorar, basta cambiar los hábitos por unos más saludables. Así lo ha demostrado un nuevo estudio; ¡infórmate aquí!

Si tienes diabetes de tipo 2 y además eres obeso, bajar de peso puede ayudarte a mejorar muchas cosas, incluso tu actividad sexual. Muchas veces, la obesidad misma es la que provoca la diabetes y ambas pueden ser responsables de problemas en los riñones y el sexo.

Es muy común, por ejemplo, que quienes tienen diabetes deban ir frecuentemente (y con urgencia) a orinar. Esto incluso, suele ser uno de los síntomas que ayuda a las personas a descubrir que tienen un nivel de azúcar elevado en la sangre.

Junto a esto, la vida sexual también puede empezar a volverse un problema, y los hombres ya no pueden actuar como quisieran frente a su pareja.

Para resolverlos, actualmente existen medicinas y tratamientos que, en general, son caros y prolongados. Por el contario, los especialistas recomiendan algo mucho más accesible y sencillo: cambiar los hábitos por unos más saludables.

laregiontam.com.mx

Pareja y Salud

.

.

Buen sexo, clave para envejecer mejor según un estudio hecho en California
.

Según un estudio hecho en la Universidad de California, uno de los secretos para tener una vida más saludable después de los 60 es practicar el sexo con mayor frecuencia. Los investigadores comprobaron que las mujeres que tienen una sexualidad plena, envejecen mejor tanto en salud física como mental.

El estudio observó que muchas mujeres siguen siendo activamente sexuales en la edad avanzada: de las 1,235 encuestadas, 70% de las mujeres entre 60 y 69 reportaron haber tenido actividad sexual en los seis meses anteriores al estudio; entre las mujeres de 70 a 79 la cifra descendió a 57%, y bajó a 31% entre las de 80 a 89 años.

Cerca del 60% de todas ellas dijeron tener una vida sexual entre “moderada” y “altamente satisfactoria” independientemente de la frecuencia de la actividad.

“Contrario a las hipótesis anteriores, encontramos que la satisfacción sexual no se ve afectada por la edad”, declaró el Dr. Wesley K. Thompson, profesor asociado de Psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de California.

El estudio encontró, además, que mantener una sexualidad satisfactoria a los 60 se relacionaba con una mejor salud física y mental, así como un envejecimiento con éxito  para las mujeres.

“No podemos establecer aún una relación causa-efecto, pero los resultados sugieren que mantener una sexualidad satisfactoria sería una buena base para un envejecimiento saludable”, explicó el Dr. Thompson.

La satisfacción sexual es importante para las mujeres en cualquier etapa de su vida: un estudio publicado en el Journal of Sexual Medicine encontró que una mujer que se siente insatisfecha con su vida sexual experimenta menos bienestar y tiene menos vitalidad.

La Dra. Sonia Davison, del Programa de Salud de la Mujer en la Universidad Monash en Australia, declaró que “estos hallazgos resaltan la importancia de considerar esta área (la sexualidad) como una parte improtante del cuidado de la salud femenina”.

miamidiario.com

.

Hable de la masturbación con los adolescentes

Written by sexo on August 27th, 2011 in Sexualidad.

.


.

Hable de la masturbación con los adolescentes

  • Los chicos se masturban antes y más que las chicas, según un nuevo estudio
  • Hay que hablar sobre ello para que no reciban mensajes contradictorios
  • Los adolecentes que la practican usan más el preservativo

Patricia Matey

No provoca embarazos no deseados ni enfermedades de transmisión sexual. Y claro está, tampoco ceguera. Todo lo contrario, según los expertos, tiene enormes beneficios para la salud emocional y sexual. La masturbación es un comportamiento común entre los menores, casi universal de la sexualidad adolescente: un 58% de los chicos y un 42% de las chicas de entre 15 y 18 ha recurrido a ella alguna vez. Sin embargo, y pese a que forma parte fundamental de su desarrollo sexual, sigue estigmatizada.

Tal vez por ello, y tras llevar a cabo uno de los estudios más recientes y completos sobre su práctica en una muestra representativa de adolescentes de EEUU, sus autores recomiendan que los profesionales de la salud charlen con sus pacientes sobre ella.

Cynthia Robbins, de la Universidad de Indiana y autora principal del ensayo, así lo reconoce: “Es importante hablar con los menores acerca de la masturbación porque no pueden recibir ninguna información o mensajes contradictorios sobre la misma, dado que es una parte fundamental de la expresión y la evolución de su sexualidad”.

Publicado en el último ‘Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine’ , el trabajo ha sido llevado a cabo gracias a los participantes de la Encuesta Nacional de Salud y Comportamiento Sexual (NSSHB, sus siglas en inglés) realizada en 2009 al otro lado del Atlántico. Finalmente, 820 adolescentes (414 varones y 406 mujeres) de entre 14 y 17 años han formado parte del nuevo ensayo.

A todos ellos se les preguntó sobre la frecuencia con la que practicaban la masturbación, así como otros comportamientos sexuales llevados a cabo con pareja. Los investigadores indagaron también sobre el uso de preservativo en sus encuentros.

Más años, más a menudo

Los chicos (73%) “de todos los grupos de edad admitieron masturbarse más que las chicas (48%), una práctica que aumenta su frecuencia conforme los menores cumplen años. Así, mientras que el 63% de los varones de 14 años reconoció haberse autoestimulado al menos una vez, esta cifra fue del 80% para los que tenían 17. Lo mismo sucede con las chicas: un 43% recurrió a la autobúsqueda de placer sexual a los 14 años frente al 58% de las que tenían 17″, declaran los autores.

Otros datos que se desprenden de la investigación son que “tanto en el sexo masculino como en el femenino, la masturbación está vinculada a una mayor probabilidad de tener sexo oral y relaciones sexuales completas con otra pareja. Además, en los chicos su práctica se asoció a un mayor uso de preservativo”, reza la investigación.

“Nuestro ensayo confirma que la prevalencia y la frecuencia de la masturbación difiere marcadamente entre chicos y chicas a lo largo de la adolescencia. Esta discrepancia es una de las mayores y más consistentes de cualquier aspecto del comportamiento sexual. Las razones aún no son bien conocidas. Algunos estudios en primates sugieren que la masturbación regular mantiene la calidad y cantidad del semen y de los espermatozoides… Las diferencias en la organización cerebral relacionadas con la excitación sexual y las hormonas androgénicas también pueden jugar un papel. Las diferencias anatómicas de los genitales a la hora de proporcionar placer entre hombres y mujeres podrían, asimismo, explicar por qué la autoestimulación es menos común en ellas”, reconocen los científicos estadounidenses.

Todo sin obviar las fuertes influencias “de la sociedad y la cultura, expresadas por la doble moral sexual que aprueba las expresiones sexuales masculinas y suprime las femeninas,”, agregan.

Educación sexual integral

Pero a su juicio, lo más importante es que las “organizaciones profesionales, como la Academia Americana de Pediatría y el Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología reconocen la masturbación como un componente normal del niño y del desarrollo del adolescente y recomiendan a los profesionales de la salud educar a sus pacientes sobre ella como parte del debate sobre la sexualidad… Debido a su prevalencia, frecuencia y a su asociación con otros comportamientos sexuales, su omisión como un componente básico de la sexualidad adolescente limita nuestra capacidad clínica para comprender y abordar el desarrollo sexual del joven… Las conclusiones de este estudio, junto con los estudios existentes sobre la masturbación, deberían utilizarse por los profesionales de la salud para informar, educar y tranquilizar a los adolescentes acerca de su práctica y proporcionar así una educación integral de la sexualidad”.

elmundo.es

.



Site Navigation