Salud y Sexualidad *

sábado, junio 11, 2005

La sexualidad hace que seamos los seres más evolucionados

La ciencia sencilla


Tratando el problema reproductivo de una hembra, sus propietarios nos preguntaron si se podía hablar de sexualidad entre los animales y si ésta se termina a determinada edad, como en los seres humanos. La sexualidad, en biología, es un método de reproducción utilizado por diferentes especies en nuestro planeta, que van desde organismos muy simples hasta muy complejos, como los mamíferos.

La característica de este tipo de reproducción es que se necesita del apareamiento de dos seres de la misma especie a través de células especializadas llamadas gametos, que se encuentran en aparatos especiales para la reproducción, los sexuales.

Hasta aquí, todos los mamíferos somos iguales y nos reproducimos de la misma manera. En todas las especies, la sexualidad empieza y termina. Lo que hace diferente la sexualidad humana es que, mientras que en los animales después de tantos años de evolución se sigue utilizando para la reproducción, en los seres humanos, por la evolución misma, la sexualidad se refiere a la reproducción, pero también incluye el placer amoroso; por eso el lugar que tiene la psicología en la sexualidad humana es importante.

Todos los seres humanos nacen con una sexualidad que madura durante la juventud; sin embargo, después de los 50 años pueden presentarse cambios importantes; incluso puede afectarse la sexualidad por diversas enfermedades: diabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares; pero si no existieran estas afecciones las personas maduras seguirían teniendo actividad sexual sin problemas, dado que en nuestra psicología la sexualidad se traduce en placer, sobre todo en este período en el cual la característica reproductiva se termina.

La primera cosa a saber, pues, es que la sexualidad no termina cuando el ciclo reproductivo desaparece. Al hablar de sexualidad humana hablamos de una pareja y, por tanto, esta responsabilidad de placer recae en la pareja y no sólo en uno de ellos. Por eso cuando se desarrolla una alteración sexual a una edad avanzada es más sencillo tratarla con la participación de ambas partes.

Aun en personas que han sufrido alguna enfermedad grave la sexualidad puede continuar, incluso se ha demostrado que la actividad sexual reduce el riesgo de padecimientos cardiacos.

El hecho de que las personas de la tercera edad sigan disfrutando sus relaciones, incluida la sexual, afirma nuestra diferencia con los demás animales: somos los seres más evolucionados del planeta y la sexualidad lo afirma al darnos la oportunidad de que al final podamos seguir aprovechando lo que somos naturalmente: seres que sentimos y concretamos algo tan abstracto como el amor, pero esa es otra historia.— Isla Mujeres, Quintana Roo.

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 


 
[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]