Salud y Sexualidad *

miércoles, junio 15, 2005

Los jóvenes saben todo del condón, pero no lo usan

Según el estudio realizado por El Pais, las mayorías saben para qué sirve el preservativo, pero los altos índices de embarazos en adolescentes demuestran lo contrario. A las mujeres les da vergüenza negociar el uso del condón con su compañero y ellos lo usan más para un encuentro ocasional, pero no con la novia.
Mucha conciencia en lo que a prevención en salud sexual y reproductiva dicen tener los caleños, pero la realidad es otra, al menos para los jóvenes. Eso muestran las cifras de la encuesta sobre la sexualidad de los caleños, realizada por Analizar & Asociados para El Pais.

El 85% de los encuestados denota conciencia de la responsabilidad compartida en el caso de un embarazo. Así lo entiende hasta Fercho*, de 14 años, del Colegio Juvenilia: “Los dos son responsables por no cuidarse usando los preservativos”.

En ello coincide Marcela Ñánez, de 15 años y alumna de décimo grado del Colegio Eustaquio Palacios, quien atribuye esa responsabilidad a la pareja “porque no toman precaución”.

De acuerdo con la experiencia en campañas de prevención, el psicólogo Jorge Hernán Cifuentes Ceballos, coordinador del Programa Joven de Profamilia en el Distrito de Aguablanca, todos manejan el discurso de la responsabilidad entre el hombre y la mujer. “Es lo que dicen, pero a veces piensan de una manera y se comportan de otra”.

En su concepto, el hecho de que la pareja vaya a consulta ya significa una actitud de corresponsabilidad, de acompañamiento del uno al otro, y sucede con mucha frecuencia. “Es diferente cuando la joven llega por iniciativa propia, muchos las dejan solas con toda la problemática, se alejan y no enfrentan la situación. Dicen que sí, pero a la hora de la acción muchos no son congruentes”.

Situación que para Manuel Fernando Mejía, alumno de décimo grado del Colegio Villegas, a sus 16 años asocia con deficiencias en la formación de los jóvenes. “Pero también recae en ellos porque teniendo ya cierto grado de responsabilidad, saben lo que están haciendo, pero se dejan llevar por las atracciones”.

La edad. “Sucede igual, son muy graciosos, todos dicen que se deben iniciar a los 19-20 años, pero lo toman muy folclóricamente, y si alguien dice que su proyecto de vida es tener hijos a los 27, por ejemplo, exclaman: ‘ay, tan viejo’ o ‘tan vieja’”, ilustra Cifuentes Ceballos, egresado de la Universidad del Valle.

Parece que la necesidad de experimentación lleva a los jóvenes a adelantar cada vez más la iniciación sexual. Como dice Manolo: “Los 16 años es cuando uno está experimentando; todos mis amigos lo hacen a esa edad”.

Sin embargo, Marcela considera que la vida tiene sus etapas. “La adolescencia es una de ellas y hay que vivirla, pero creo que es a los 18 ó 20 años cuando uno ya es más responsable de sí mismo y puede tomar esa decisión, porque ya es más consciente, para eso se necesita madurez y una niña de 12 años es imposible que la tenga”.

Es lo que busca explicarles Profamilia. “Que no se trata de una edad cronológica, sino de estar bien informados de que la sexualidad es un derecho, pero que se debe ejercer de manera responsable, segura, solidaria, en el momento adecuado y con el compañero adecuado”.

“Esto significa, explica, que las chicas comprendan que no sean tomadas como objeto sexual, sino que esa decisión sea tomada por ellas y no por el novio o por las amigas (os) que ejercen mucha presión social para que tengan relaciones sexuales”.

La edad ideal, según Manuel Fernando, es aquella “en la que uno está realmente enamorado. Ahora está de moda tener relaciones a los 15 ó los 16, pero creo que debe ser cuando haya madurez, entre los 18 y los 20 años. Y depende del uso que se haga de la relación, muchos lo hacen para alardear, no son tan maduros, pero otros lo hacen para llevar una vida normal, pues tener sexo no es ningún pecado”.

Sexo seguro. Esta expresión remite a Marcela a “ser consciente de lo que se va a hacer (la relación sexual) y qué es lo que se necesita para ello”.

Para Manuel Fernando Mejía, significa “ciertas condiciones que generan seguridad y estabilidad y permiten seguir adelante con las proyecciones de vida por cuanto no va a llegar un bebé indeseado o no va a contagiarse de una enfermedad”.

No obstante, Cifuentes Ceballos sostiene que los jóvenes tienen el reconocimiento de que sexo seguro significa prevenir las ETS, el VIH y un embarazo no deseado, pero muchos no aplican porque no es una sexualidad planeada, sino del momento. Por algo, el 30% confiesa que nunca usa un método anticonceptivo, el 36% dice que a veces y sólo un 34% lo utiliza siempre.

“Además, a las mujeres les da mucha pena negociar con el compañero el uso del condón, establecer el acuerdo de que ella tiene unos principios para tener una relación sexual les resulta muy difícil, o temen que si expresan más conocimiento que el hombre, él va a creer que ella es muy experimentada, lo cual está mal frente a las normas sociales y culturales y lo dejan a consideración de él”.

Condón. Sobre el uso del preservativo, Marcela, como el 82% de los entrevistados, sabe que sirve para prevenir un embarazo o enfermedades de transmisión sexual. “No tengo ni idea si disminuye el placer, pero si es por prevención y por salud, es el medio más efectivo para no quedar embarazada o no contagiarse de una enfermedad”.

Manuel Fernando tiene el concepto propio de su generación. “Es la respuesta para los jóvenes de este tiempo que tratan de llevar una vida normal, pero que planean un futuro y no desean una relación que implique tener bebés; te permite tener una relación estable sin cohibirse en la intimidad”.

A lo que el psicólogo comenta: “Ellos lo saben recitar muy bien: que es el único medio para prevenir las Enfermedades de Transmisión Sexual, ETS, el VIH y un embarazo no deseado, pero no hay consistencia entre lo que saben y lo que hacen porque no lo usan”.

Es decir, que sí hay información, “pero dicen que se les olvidó, que no se siente nada, que enfría el momento, que son costosos o difíciles de conseguir, pero eso no es cierto, porque están en supermercados, en farmacias y en Profamilia se venden con descuentos, pero a algunos les da pena comprarlos”, dice Cifuentes.

Y concluye: “Otros lo utilizan para un encuentro ocasional, pero no con la novia, entonces ella es la que queda embarazada, pues lo usan más por prevenir infecciones que por evitar un embarazo”.

*Nombre cambiado por solicitud de la fuente.

En sus propias palabras

“Ante la palabra sexo, los jóvenes piensan en coito, penetración, porque eso es lo que venden los medios de comunicación, que pocas veces lo asocian con otros espacios de crecimiento que permite la sexualidad como la comunicación, el acompañamiento, el afecto”. Jorge Hernán Cifuentes C, Profamilia Joven, en Aguablanca.

“Los derechos sexuales dan la posibilidad de vivir, expresar y disfrutar la sexualidad sin que te presionen, maltraten, juzguen, obliguen o exploten”. Ministerio de Protección Social, en la cartilla No te mueras de amor, Derechos convertidos en Hechos.

Ficha técnica

- Evaluación cuantitativa de la opinión de los caleños sobre el sexo, contratada por El Pais S.A. y realizada por Analizar & Asociados, con horario restringido el 1 y 2 de junio de 2005.

- 300 encuestas autoadministradas en hogares a hombres y mujeres mayores de 18 años, de todos los estratos, escogidos al azar. Margen de confiabilidad: 95%.

http://elpais-cali.terra.com

 

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