Salud y Sexualidad *

domingo, mayo 29, 2005

En la paciencia esta el placer

Sting, el famoso y sexy cantante británico, dijo en una entrevista, tras el lanzamiento de su disco Sacred Loved, que podía hacer el amor durante ocho horas. ¿Cómo? Mediante la práctica del sexo tántrico. Pero los pragmáticos y poco románticos, los inmediatistas y consumistas, que son la mayoría de los occidentales, no pueden creer que un acto sexual en el que predomina el instinto pueda ser un medio para alcanzar el Nirvana. En Occidente existe la tendencia a simplificar el tantra y a asociarlo sólo como el legado de India en materia sexual, con la práctica sexual o el tantra rojo. "Esa es sólo una fracción de la práctica completa: de lo que se trata en el tantra es de sentir una expansión de la conciencia y una liberación de la energía", dice Erika, una seguidora del tantra de 26 años.


La palabra tantra viene de la raíz sánscrita tan, tejer o construir, y se utiliza en el sentido de tejer o construir la propia conciencia. "Es un sistema de vida y una disciplina filosófica según la cual, para conectarse con el espíritu, es necesario escuchar al cuerpo", explica el siquiatra Félix Cantoni. El tantra es la madre de la cultura de India y es más que una práctica del sexo. Según Pierre Bédard, autor de Los tres pilares del tantra, "de la misma forma en que los masones y los rosacruces quisieron restablecer una tradición esotérica que el cristianismo había perdido, el tantra, que es muy anterior al budismo, es el restablecimiento de las fuentes esotéricas de India y es también la fuente esotérica del budismo".


Sin embargo, el hinduismo tiene opiniones divergentes en relación con la práctica sexual para aumentar la energía espiritual. Mientras las antiguas enseñanzas dravídicas tántricas proponen la obtención de la libertad a través del sexo, las corrientes del yoga influidas por los arios incorporan el celibato como clave exclusiva para la realización. Por eso, éstas comenzaron a evitar la eyaculación a través del celibato, mientras el tantra prefirió la relación de pareja y el intercambio de energías sutiles o pránicas entre el hombre y la mujer. "El tantra nos enseña a utilizar los sentidos en beneficio del desarrollo espiritual", explica Bédard.


Para la práctica tántrica, el sexo se hace con espíritu, con alma, se unen mente y respiración tanto en los preámbulos del coito como en la consumación de la relación, y el semen o bindú es considerado fuente de vida y de energía vital. Una visión que explica por qué se ha popularizado en Occidente el Kamasutra, un texto para la realización del kama o placer, y por lo tanto, de la satisfacción erótica, y que, contrario a la creencia general, no es pornografía. Por eso hay Kamasutra en varias versiones y para todos los gustos, con fotografías o con dibujos, para heterosexuales, para gays o para lesbianas. Es como un tratado de sexología moderna que explica los juegos amorosos para conocer a la pareja y para disfrutar del acto sexual en forma plena.


Ritual no orgásmico


Según Bédard, "el sexo es una herramienta muy útil para el tantrismo, pero se debe tener presente que es un recurso de la conciencia, un recurso muy importante para la iluminación". Y aunque algunos sostienen que la iluminación se da cuando se consigue retener la eyaculación durante el acto sexual, Bédard asegura que si eso fuera cierto, "todas las mujeres que tienen relaciones sexuales estarían iluminadas porque ninguna eyacula como el hombre".


La práctica del tantra es un ritual no orgásmico. "La gente confunde las cosas y cree que orgasmo y eyaculación son lo mismo, pero es lo contrario –dice Laura, de 28 años–. Con el control de los estímulos es posible lograr orgasmos múltiples durante el acto sexual, pero sin eyaculación". Y es que el objetivo del tantra es no derrochar energía, sino guardarla para que la pareja pueda llenarse de ella durante el acto. Derrochar semen es perder semillas que han de ser usadas para la reproducción. "Los hombres tienen eyaculaciones y no orgasmos –explica Cantoni–. Por eso se pierde esa energía y se pudre al salir del cuerpo".


El sexo tántrico no es acrobacia sexual, sino un estado íntimo de la posesión erótica, cuyo sentido es un prolongado éxtasis mental y corporal. Todos los hombres pueden, con la práctica y la complicidad de su pareja, permanecer cada vez más tiempo en equilibrio en el filo de la navaja. El Kamasutra da eso por supuesto y, por eso, las largas secuencias de caricias y posturas que recomienda tienen por objeto crear un estado prolongado de deleite. En los niveles más altos del erotismo indio, el orgasmo se vuelve un incentivo del estado de continuo e intenso placer físico y emocional de la pareja. Claro está que aplicarlo exige conocimiento del cuerpo, control de las pulsiones y estímulos y, sobre todo, calma y paciencia, control mental, virtudes de las que carecen quienes se han acostumbrado al ritual del quickie. Cambiar de chip y volver la cara a Oriente no es fácil y mucho menos en sociedades como las occidentales, en la cuales el sexo es un producto más de consumo. Pero no es imposible.
Cómo prolongar el placer

Menos, mejor. El primer paso es no practicar mucho sexo. Los seguidores recomiendan hacer el amor una sola vez al mes para acumular energía sexual. La abstinencia logra increíbles resultados


Crear un ambiente propicio. Iluminar la habitación con velas blancas y perfumadas, tener flores frescas y usar aceites y bálsamos para hacer masajes. Poner música suave y tener frutas y agua para los momentos de "descanso". Desconectar el teléfono.


Dejarse llevar por el ritmo de la respiración. Las palabras sobran, el ritmo lo lleva la respiración. La pareja debe estar sentada frente a frente y respirar en forma pausada y sincronizada: si ella exhala, él inhala, porque la idea es que cada uno respire el aire del otro.


Las caricias. Masajear a la pareja con movimientos lentos y suaves: circulares primero y luego de arriba hacia abajo por todo el cuerpo, pero absteniéndose de pecho y genitales que se reservan para el final. Cada sesión debe ser de 15 minutos.


El beso del deseo. Recostados uno junto al otro se miran a los ojos y se besan sin tocarse. Deben seguir el ritmo de la respiración.


Más cerca. La pareja debe mirarse fijamente y besarse la piel. Poco a poco y sin apresurarse van llegando a los genitales con suavidad y dulzura.


Penetración tántrica. Descansar de nuevo y seguir respirando en forma pausada, preparándose para una penetración distinta a la conocida. La penetración es un paso más del acercamiento de los cuerpos, no una meta, y por eso la primera etapa debe ser estática. Al poco tiempo, la vagina se relaja por completo y comienza a moverse rítmicamente, y el pene, que también tiene su propia autonomía, se mueve como absorbido por la vagina. Este paso dura por lo menos 30 minutos.


Posponer el orgasmo. Si la erección es muy fuerte y se acerca la eyaculación, volver a los ejercicios de respiración y a las caricias suaves. El hombre también puede apretar con dos dedos la zona del perineo –entre el escroto y el ano– para evitar la eyaculación. Después de dos o tres horas de caricias tántricas, los cuerpos estarán sumidos en el punto más alto de excitación y se sentirán uno solo.


Para ella


El control de la vagina o yoni puede ser un arma de seducción femenina, pero la mayoría de las mujeres occidentales no lo sabe.


Toda mujer, no importa la edad, puede fortalecer y controlar sus músculos vaginales.


Un ejercicio: Sentada o acostada, la mujer debe tomar conciencia de la región anal, respirar con calma y, después de un minuto, cuando la tenga interiorizada, contraer primero con suavidad el esfínter anal, y luego, apretando un poco más, contraer el segundo anillo muscular. Por último, debe contraer y atraer los dos esfínteres anales hacia el interior y hacia arriba en forma lenta y gradual.


Repetir el proceso cinco veces seguidas como mínimo. El ejercicio se puede realizar fuera del contacto sexual con un objeto cilíndrico apropiado. La duración debe ser de tres minutos y es importante la regularidad: una pequeña dosis diaria vale más que largas sesiones esporádicas.


Para él


Para el tantra, el orgasmo no es sinónimo de eyaculación y por eso el hombre "normal" se desconcierta cuando le dicen que al menos 90% de los hombres desconocen el orgasmo. Como la eyaculación y los segundos que la preceden son el clímax de su experiencia sexual, están convencidos de que eso es el orgasmo masculino.


La eyaculación aleja al hombre del orgasmo verdadero, del éxtasis sexual que lleva a niveles de conciencia superiores. Frena en seco la experiencia de la pareja y por eso si, como dicen, el 90% de las mujeres no llega al orgasmo, es porque el 85% de los hombres son eyaculadores precoces.


La solución tántrica es prolongar la etapa última, la más intensa, inhibir el espasmo para permanecer indefinidamente en el punto límite, el que da acceso al "paraíso sexual cerebral". Ese es el verdadero orgasmo masculino. La experiencia de la pareja ya no está limitada ni es interrumpida por el desfallecimiento del hombre.


http://www.revistacambio.com/

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 

sábado, mayo 21, 2005

30% de las universitarias rechazan el uso del condón

«Los jóvenes están más preocupados por evitar los embarazos que por las enfermedades de transmisión sexual». Esta afirmación realizada por Mª Carmen Raya, psicóloga y sexóloga del Centro Juvenil de Orientación para la Salud de Granada, explicaría el aumento «a pasos agigantados de patologías ya olvidadas como el herpe o el papiloma vaginal».

Según una encuesta realizada por colaboradoras de este centro a cerca de trescientas universitarias granadinas, «el 30,16% rechaza el uso del preservativo en sus relaciones sexuales y el 53,91% piensa que su utilización disminuye el placer».

Ahora hay más información, pero las dudas siguen siendo las mismas que hace diez años. «La mayoría de las consultas están relacionadas con temas sexuales, sobre todo con la píldora poscoital y los embarazos no deseados». Los jóvenes, según la experiencia de la experta, «necesitan una educación sexual fiable y más temprana», porque el 73% afirman que la información que tienen la recibieron de amigos.

Uno de los datos más alarmantes para Raya es que el 10% desconoce cómo se contagia el VIH (sida) y que más del 15% piense que la transmisión es muy difícil con una sola relación. «Las respuestas de estas chicas sólo demuestran», asegura, «que aún queda mucho por hacer».

A tener en cuenta

Compras.- El 44,3% nunca ha comprado condones.

Uso.- El 28,26% dicen que no saben utilizarlo.

Negativa.- El 21,73% mantienen relaciones sexuales, aunque su pareja se niegue a usar preservativo.

Sustancias.- El 48,69% ha mantenido relaciones bajo los efectos de alguna sustancia, y de ellas, el 40% no ha utilizado profilácticos.

Más información.- Centro Juvenil de Orientación para la Salud. C/ Hornillo de Cartuja, 6. Tlfs.: 958 282 064 / 600 398 333.


«Tranquila, yo controlo»

Las universitarias encuestadas en este estudio confían ciegamente en su pareja, ya que el 36% de las que no usan preservativo lo rechazan «porque él dice que controla». Sin embargo, las excusas son de lo más variopinto: el 31,30% aseguró que no usa condón «porque él dice que quita sensibilidad», el 17,39% porque su pareja asegura que no tiene nada contagioso, el 24,34% porque molesta al hombre y el 6,52% «porque él dice que se rompe».

Además, el 30,43% alega que no tiene dinero para comprar preservativos y el 62% desconoce dónde los regalan.

http://www.20minutos.es/

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 

viernes, mayo 13, 2005

50 millones de niñas en el mundo son obligadas a casarse

Tihun Nebiyu, una niña etíope de siete años, fue obligada a casarse, tal como dictan antiguas costumbres africanas. Según activistas de derechos humanos se calcula que hay unos 50 millones de niñas como Tihun en todo el mundo, adolescentes e incluso niñas cuya inocencia es sacrificada en matrimonios convenidos, a menudo con hombres más viejos.

Esas niñas no tienen nada que festejar este 10 de mayo, ya que desde muy pequeñas son obligadas por las familias y la cultura a iniciar vidas de servidumbre y aislamiento, y atemorizadas por el trauma de embarazos a una edad demasiado temprana.

El precio más brutal del matrimonio infantil es médico: los embarazos prematuros son la principal causa de muerte entre las niñas de 15 a 19 años en el mundo en desarrollo, según estadísticas de la ONU y la Organización Mundial de la Salud. Además, arranca a millones de niñas de la escuela, condenándolas a una vida de ignorancia y terrible pobreza de la que rara vez escapan.

Wobete Falaga, que pertenece a una aldea de la provincia de Gojam, al norte de la región de Amhara, en Etiopía, tenía tan sólo 13 años cuando quedó embarazada. Se había casado a los 11 años, poco antes de su primera menstruación, y su cuerpo poco desarrollado no estaba listo para las exigencias del parto. El niño nació después de cinco días agotadores de parto en su hogar, pero estaba muerto. Como resultado del arduo y prolongado parto, Wobete sufrió desgarros que la dejaron dañada.

La niña tenía un orificio, o fístula entre la vejiga de la orina y la vagina, y otro entre la vagina y el recto, por lo que no podía controlar sus funciones excretoras normales y las heces y la orina le resbalaban continuamente por las piernas. Su marido la rechazó sin contemplaciones y la envió de vuelta a la casa de su familia.

Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas FNUAP, al menos 49 países en el mundo, casi un cuarto de todas las naciones, enfrentan un importante problema con las niñas novias —esto es, al menos el 15 por ciento de sus niñas se casan a edades menores de 18 años, el umbral de la adultez más ampliamente reconocido.

No es sorprendente que los epicentros del matrimonio infantil sean el África subsahariana y Asia del Sur, donde los vínculos entre los clanes se afianzan a través de matrimonios y donde existe preocupación por la virginidad de la novia y el temor a contraer sida.

Sometimiento. Sumado a eso está el daño en la salud que enfrentan las mujeres que son sometidas a embarazos prematuros. Es difícil obtener información fiable sobre las fístulas obstétricas debido al estigma social que conlleva este trastorno. El Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) lo describe como el problema más devastador de toda la discapacidad relacionada con el embarazo y calcula que afecta aproximadamente a entre 50 mil y 100 mil mujeres cada año en todo el mundo.

Es especialmente común en el África subsahariana, donde la población tiene dificultad en obtener atención sanitaria de calidad. La Organización mundial de la salud (OMS) estima que por lo menos 8 mil mujeres etíopes tienen nuevas fístulas cada año.
Es algo que sucede cuando la mujer (generalmente joven y pobre) tiene un parto obstruido y, debido a la falta de atención obstétrica de emergencia y de personal capacitado durante el parto, no recibe una cesárea cuando lo necesita. Dicha obstrucción puede deberse a que la pelvis de la mujer sea demasiado pequeña, o a que el bebé no esté en la posición debida, o que tenga la cabeza demasiado grande. Las causas subyacentes del problema son embarazos a edades demasiado jóvenes, la pobreza, la malnutrición y la falta de educación.

http://www.cronica.com.mx/nota.php?idc=180773

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 

miércoles, mayo 04, 2005

El despertar de la sexualidad

Un 41 por ciento de los jóvenes costarricenses inicia sus relaciones sexuales antes de los 14 años de edad, según una encuesta del programa social dedicado a jóvenes en edad reproductiva Cuidarte es Quererte.

La encuesta, aplicada a 937 adolescentes entre los 12 y los 19 años que cursan desde el séptimo al décimo año de secundaria, reveló que el 41 por ciento de los consultados comienza sus relaciones sexuales antes de los 14 años, el 38 por ciento a los 15 años y el 21 por ciento a los 16 años.

Por otra parte, el estudio, dado a conocer recientemente en rueda de prensa, indicó que el 71 por ciento de los encuestados no sabe cómo identificar una infección de transmisión sexual (ITS). Además, el 21 por ciento con vida sexual activa no usa métodos anticonceptivos.


La aplicación del cuestionario estuvo a cargo de la médico Gabriela Zúñiga, quien explicó que en Costa Rica existe una falta de información sexual en los centros educativos para que los jóvenes tomen medidas preventivas contra embarazos no deseados e ITS.

Educación escolar

“Es necesario implementar la educación sexual en las escuelas y colegios porque los adolescentes no tienen conocimiento de cómo identificar las ITS, y en ocasiones se automedican, ya que solo el 13 por ciento consulta al médico”, explicó Zúñiga.

Por su parte, la doctora Angélica Vargas, de la Asociación Costarricense de Gineco-obstetricia Infanto-juvenil, encargada de dar el aval a la encuesta, manifestó que es necesario “hacer conciencia en los jóvenes sobre el peligro que corren al iniciar relaciones sexuales”.

La encuesta se aplicó a adolescentes de todos los niveles socioeconómicos.

http://www.laprensagrafica.com

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 


 
[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]