Salud y Sexualidad *

martes, marzo 07, 2006

La compleja sexualidad femenina hace díficil un viagra para la mujer

Hombres y mujeres son muy diferentes ante el sexo. Para ellos la líbido suele asociarse a la erección, mientras que en la sexualidad de ellas intervienen muchos más factores. Este es, según el director del Instituto Andaluz de Sexología, Francisco Cabello, el principal motivo por el que aún no existe ninguna píldora equivalente a la Viagra pero destinada al público femenino.

Los cambios fisiológicos que el conocido fármaco produce en el hombre no son tan distintos a los que ejerce sobre las mujeres. "La Viagra provoca erecciones en el varón, pero también las provoca en el clítoris de la mujer. Hay, además, fármacos que aumentan la lubricación vaginal pero esto no es suficiente", explica el sexólogo, que estos días participa en el Congreso Nacional de Andrología que se celebra en A Coruña.

Pfizer, la firma que fabrica la Viagra, realizó durante algún tiempo ensayos en mujeres para ver cómo reaccionaban al medicamento. Sin embargo, en febrero de 2004 decidió finalizarlos al no obtener resultados concluyentes. "En algunos casos daban bien, pero tenían que conjugarse una serie de condiciones como que tuvieran un transtorno que les impidiese lubricar, un buen nivel de deseo aunque no llegasen a excitarse, y unos determinados niveles de andrógenos. Estos factores son muy poco frecuentes'', afirma el doctor Francisco Cabelllo.

En otros medicamentos como la Fentolamina, el PT 141 o la Apomorfina se realizaron estudios clínicos para probar su eficacia contra la falta de deseo femenino, pero tampoco lograron sacar su producto al mercado.

Las diferencias entre el deseo masculino y el femenino son la clave de la cuestión. "Los hombres tienen un deseo lineal y muy finalista, piensan en seguida en irse a la cama y conseguir un orgasmo, mientras que las mujeres pueden disfrutar del propio deseo", explica Cabello. Ellas poseen lo que los sexólogos denominan respuesta circular, que permite varios tipos de deseo. "Por ejemplo en mujeres que están en pareja, pero ya no están enamoradas, puede llegar desde la intimidad. Primero le hablan, después la excitan, por ejemplo acariciándole el clítoris, y después les llega el deseo", afirma el sexólogo, "pero en otros casos la mujer siente el deseo e inmediatamente se excita". Cabello indica, además, que la sexualidad femenina se ha empezado a estudiar más tarde, lo que también explica la falta de una pastilla para ellas.

http://www.elcorreogallego.es


Saludos Cordiales


Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

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