Salud y Sexualidad *

martes, diciembre 26, 2006

Síntomas de salud sexual: 6 ocasiones en que debería visitar al médico

Relaciones sexuales dolorosas? ¿Picazón insoportable? Aquí le decimos si es algo serio.
Muchas mujeres tienen la tendencia a ignorar lo que les parece un problema sexual menor; después de todo esa picazón o el dolor durante sus relaciones sexuales probablemente no sea nada, ¿cierto? Pero la mayoría de las veces lo es. De vez en cuando, según los expertos, estos sutiles malestares pueden ser una alerta roja de condiciones más graves. Hemos hecho un compendio de los síntomas más comunes, fácilmente descartables, que su ginecólogo debería verificar.

Síntoma sospechoso: una picazón persistente
La causa más común puede ser una infección por hongos. El ginecólogo puede diagnosticarla al examinar el flujo bajo el microcopio (las infecciones por lo general producen una descarga parecida al queso ricotta) y curarla con un medicamento antimicótico con prescripción o una crema vaginal sin prescripción. Las infecciones como la vaginosis por bacteria y la tricomoniasis también pueden producir picazón y los antibióticos pueden eliminarlas.

El culpable menos probable puede ser una dermatitis por contacto, reacción alérgica a los irritantes como los químicos, el jabón o los materiales ásperos. Deténgala con el uso de jabones suaves; lave sus prendas íntimas con detergentes libres de aditivos y no utilice suavizantes, los cuales pueden causar irritación.

El escenario menos común sería una neoplasia intraepitelial vulvar, NIV, un crecimiento en los labios exteriores de los genitales que pueden llegar a transformarse en cáncer vulvar si no se les aplica un tratamiento.

Este cáncer es raro, pero la Sociedad Americana de Cáncer reporta que un 15% de nuevas pacientes están por debajo de los 40 años de edad y este número va en aumento. La razón es que la NIV puede ser causada por el virus del papiloma humano, VPH, transmitido sexualmente - el mismo que produce el cáncer cervical.

El Dr. William Creasman, catedrático de obstetricia y ginecología de la Universidad de Medicina de Carolina del Sur en la ciudad de Charleston, explica que con la NIV puede sentir una picazón persistente en un o más lugares. El área irritada puede aparecer levemente levantada, sentirse áspera o gruesa y de un color diferente al resto de la vulva. El ginecólogo puede confirmar la existencia de la NIV al hacer una biopsia de la lesión. A pesar que no todos los casos de NIV llegan a desarrollar cáncer vulvar, la mayoría de los ginecólogos recomienda la remoción de la misma mediante un procedimiento ambulatorio. La NIV tiene la tendencia a un crecimiento lento de manera que se diagnostica con suficiente tiempo como para curarse completamente.

Síntoma sospechoso: las relaciones sexuales producen dolor por más de dos meses
La causa más común puede ser una resequedad vaginal. Este es uno de los efectos secundarios del uso de píldoras anticonceptivas, medicinas antihistamínicas y antidrepresivos SSRI, como el Prozac; la baja lubricación también es un problema común en mujeres que acaban de dar a luz o están amamantando (por un cambio en los niveles hormonales). El remedio más rápido es el uso de lubricantes a base de agua y también puede pedir al médico que cambie sus medicamentos por otros que sean menos propensos a producir problemas de lubricación.

El culpable menos probable puede ser un quiste en un ovario, especialmente si el dolor se localiza en un lado de la pelvis y se hace más intenso durante la penetración. El ginecólogo puede sentir si sus ovarios están levemente inflamados al realizar un examen pélvico y un ultrasonido puede confirmarlo. La mayoría de los quistes desaparecerán por sí solos en tres o cuatro ciclos menstruales, pero si no es así, el ginecólogo puede sugerir el uso de un anticonceptivo oral que hace que los quistes disminuyan y desaparezcan. En algunos casos, podría ser necesaria una quistectomía (procedimiento ambulatorio) para removerlo.

El escenario menos común sería una endometriosis, que ocurre cuando algunos pedazos del recubrimiento del útero no son expulsados a través de la vagina durante la menstruación cada mes; en lugar de ello, viajan por las trompas de Falopio u otros órganos pélvicos donde se implantan y crean cicatrices. Esto produce infertilidad en un 30% a un 50% de las mujeres que lo sufren al interferir con la liberación del óvulo desde el ovario o con su paso por las trompas de Falopio. Las relaciones sexuales producen dolor dado que los órganos reproductores se vuelven sensibles por los implantes o las cicatrices.

El médico puede realizar un diagnóstico haciendo un examen pélvico y revisando la historia del paciente; también puede ser necesaria una laparoscopia, la cual permite al ginecólogo identificar el tejido del endometrio a través de una cámara que se inserta en el abdomen. El médico puede recomendar el uso de anticonceptivos orales (saltando las píldoras placebo para prevenir el dolor) y de la misma manera, el uso de una droga antiinflamatoria sin esteroides (como el ibuprofeno) una hora antes del sexo para evitar las molestias. Los implantes o tejido cicatrizado en el endometrio también pueden ser removidos con la laparoscopia, lo cual también aumenta las posibilidades de concebir.

Síntoma sospechoso: una mancha, lunar o sombra roja en un seno
La causa más común puede ser una irritación por el brassiere, la picadura de un insecto o una quemadura. Si la mancha desaparece por sí sola en un día o dos puede olvidarse de ella.

El culpable menos probable puede ser un eczema, especialmente si tiene otra mancha similar en otro lugar del cuerpo, o una dermatitis por contacto, y ambos casos pueden curarse con una crema de esteroides con prescripción. Otro de los culpables podría ser un folículo piloso infectado; el tratamiento para ellos sería la aplicación de un pañito tibio por varios minutos y el uso de un antibiótico, como la neosporina, tres veces al día.

El escenario menos común sería el cáncer de seno. El cáncer de seno inflamatorio, CSI, que cuenta para un 5% de todos los casos, por lo general presenta un área roja e inflamada en el seno. La enfermedad de Paget, un cáncer de crecimiento lento que cuenta para un 3% de todos los casos, usualmente comienza con una irritación escamosa en el pezón. Según explica Patricia Braeuning, directora médico del Centro de Cáncer del Hospital Christ en la ciudad de Cincinnati, ambos cánceres son raros en mujeres menores de 35 años, pero la mayoría de los casos más avanzados ocurren en las mujeres más jóvenes porque tanto ellas como sus médicos desechan las señales de aviso o se las atribuyen a condiciones benignas.

Si los antibióticos o esteroides no prestan ayuda después de dos semanas, debe considerarse la posibilidad de hacerse un biopsia -en la cual una pequeña muestra del tejido del seno se toma para pruebas- de inmediato, recomienda la doctora Braeuning. La tasa de supervivencia a cinco años del CSI es de un 56%; sin embargo, si una mujer es diagnosticada a tiempo, las oportunidades de supervivencia podrían ser más altas. Al detectarse temprano, la tasa de curación de la enfermedad de Paget es cercana al 100%.

Síntoma sospechoso: sangrado después del sexo
La causa más común puede ser la penetración vigorosa durante las relaciones sexuales, las cuales pueden provocar manchado ocasional y seguramente no es nada de lo cual se deba preocupar. Si el sangrado continúa o se hace intenso se debe visitar al médico.

El culpable menos probable puede ser la clamidia, una infección de transmisión sexual que hasta las parejas casadas pueden tener. Se puede confirmar con un examen de orina o prueba de flujo vaginal y se cura con antibióticos.

El escenario menos común sería un cáncer cervical. Las mujeres de 39 años o menos tienen 1 entre 567 posibilidades de tenerlo. Mientras que el VPH es el principal factor contribuyente para el desarrollo de este tipo de cáncer, pocas de las mujeres que tienen VPH lo sufren. Nunca se salte su citología anual, dado que ésta determina a tiempo los cambios precancerosos en la cerviz. Si el examen resulta anormal, puede ser necesario realizar más pruebas, incluyendo una colposcopia y una biopsia. Si se descubren a tiempo, las lesiones precancerosas son curables cerca de un 100%.

Síntoma sospechoso: Manchado entre períodos
La causa más común puede deberse a que está experimentando un sangrado si no toma la píldora anticonceptiva a la misma hora todos los días o se salta alguna. Un dispositivo intrauterino, DIU, también puede producir manchas entre períodos y su ginecólogo debe revisar que esté en su lugar.

El culpable menos probable puede ser un fibroma uterino -crecimientos no cancerosos que pueden causar sangrado en un 25% de las mujeres entre 30 y 40 años de edad. Se pueden detectar con un ultrasonido y se pueden remover quirúrgicamente.

El escenario menos común sería un cáncer en el endometrio (cáncer de los filamentos del útero) que con frecuencia produce sangrado vaginal irregular en las mujeres perimenopausicas. La mayoría de los casos ocurren en mujeres mayores de 50 años -la Dra. Linda R. Duska, catedrática asistente de obstetricia y ginecología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, dice que si la mujer tiene entre 20 y 30 años de edad su médico no debería buscar esto. Las buenas noticias son que si el cáncer al endometrio es detectado a tiempo mediante un biopsia, la tasa de supervivencia a cinco años es de un 90%.

Síntoma sospechoso: Malestar abdominal -calambres, gases o sensación de saciedad- casi a diario
La causa más común puede ser la intolerancia a la lactosa, que es una incapacidad de digerir un tipo de azúcar contenida en la mayoría de los productos lácteos. Un examen de aliento o sangre puede confirmar el problema y puede aliviar los síntomas con medicamentos.

El culpable menos probable puede ser el síndrome del colon irritable, SCI, problema que afecta a 1 de cada 5 norteamericanos mayores de 20 años. Lo más común en el SCI es el dolor abdominal que se alivia después del movimiento intestinal. El médico puede diagnosticar el SCI con la ayuda de la historia médica y determinar el tratamiento que puede incluir medicamentos que controlen los espasmos del músculo del colon para reducir el dolor.

El escenario menos común sería un cáncer de ovarios, que rara vez ataca a las mujeres menores de 40 años. Otros síntomas incluyen nauseas, diarrea, inflamación abdominal, constipación y aumento peso repentino y sin explicación.

Afortunadamente, 90% de las mujeres sobreviven al cáncer de ovario cuando éste es diagnosticado a tiempo.

http://www.correodelcaroni.com

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