Salud y Sexualidad *

domingo, octubre 29, 2006

El deseo es intelectual, no visceral

Un estudio realizado por científicos del Instituto de Investigación Howard Hughes (IIHH), revela que una amplia red de neuronas en el cerebro de ratones gobierna la reproducción, y controla los efectos del estatus reproductivo sobre otras funciones cerebrales de estos mamíferos.

Los investigadores encontraron circuitos neuronales que coordinan una compleja interacción entre las neuronas que controlan la reproducción y áreas del cerebro que transportan señales detonadas por olores y feromonas (señales químicas emitidas por los animales para el apareamiento). De acuerdo con las propias fuentes, estos hallazgos marcan el inicio de la comprensión de la influencia que estas moléculas y otros aromas tienen en la reproducción y otros comportamientos.

El equipo, liderado por Linda B. Buck, que incluye también a Ulrich Boehm y Zhihua Zou, comenzó el estudio trazando las rutas desde y hasta neuronas que producen la liberación de una hormona conocida como gonadotropina. Dichas neuronas, conocidas como GnRH, son las responsables de regular la "sicología sexual", incluyendo el inicio de la adolescencia, la ovulación y los ciclos menstruales, en el caso de las hembras, y la producción de testosterona en el de los machos.

Lo interesante de esas neuronas, según los especialistas, es que también parecen estar involucradas en el control de comportamientos sexuales. "Más allá de controlar la pituitaria, otros investigadores han encontrado que los axones de las GnRH pueden encontrarse en muchas áreas del cerebro. Tales hallazgos sugieren que dichas neuronas estuvieron enviando señales a otras, que permencen desconocidas", dijo Buck.

Sin embargo, lo más importante del caso radica en que aun cuando ciertas áreas cerebrales se hallan implicadas con las señales feromónicas, las neuronas específicas que transmiten los mensajes a las GnRH aún no han sido identificadas.

Los estudios revelaron también que las conexiones viajan en ambos sentidos entre las neuronas GnRH y las estaciones de transmisión en la parte cerebral encargada de procesar las señales de los sistemas olfatorio y vomeronasal (VNO, por sus siglas en inglés).

En ratones y otros mamíferos, ambos sistemas son rutas diferentes para la percepción de químicos en el ambiente. Mientras que el sistema olfatorio principal, que comienza en la nariz, procesa los olores, el vomeronasal es un sistema accesorio que recibe señales detonadas por feromonas. Sin embargo, ambos sistemas no son del todo paralelos. Buck y sus colegas han mostrado que que el sistema vomeronasal es capaz de detectar algunos aromas. Por el contrario, existe evidencia de que algunas señales feromónicas requieren entradas de la nariz además del VNO

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 

lunes, octubre 23, 2006

Vida sexual: ¿Existe una edad límite?

Plus!: A contramano de lo que marca la creencia popular, nunca se es demasiado viejo para gozar de una vida sexual plena. El problema comienza cuando los prejuicios y las pautas culturales se imponen a las biológicas…

¿Existe una edad límite para gozar del sexo? Comencemos por responder esta pregunta: los seres humanos, afortunadamente, nunca son demasiado viejos, en términos biológicos, como para gozar de una vida sexual sana y feliz.

Pero cuando hablamos en términos sociales, todo parece ser muy diferente.

En efecto, pese a la aseveración que acabamos de formular, que está comprobada científicamente, muchas personas, tanto jóvenes como adultas, se asombran de sólo pensar en la idea de que a los 60, 70, 80, e incluso 90 años, se pueda seguir siendo sexualmente activo. Con frecuencia, se asume que las personas mayores pierden sus deseos sexuales o que no pueden llevarlos a cabo por razones físicas.

Para peor, otras personas ven incluso al sexo en las personas adultas como algo promiscuo o indeseable. Pareciera que los mayores que tienen relaciones sexuales, son unos “perversos”. Esta es la causa, y no la biológica, que hace que mucho adultos mantengan una vida asexuada.

La importancia del sexo
Pero para muchos adultos, la capacidad de seguir siendo sexualmente activos es una preocupación importante en sus vidas. En el caso de los adultos más jóvenes, tanto en hombres como en mujeres, existe un gran miedo de perder de vista el lado sexual de su rutina diaria.
Y de hecho, la mayoría de las personas mayores ven al sexo como algo muy valioso e importante a mantener en sus vidas, pero temen la desaprobación de sus hijos o nietos, que los hace sentir culpables frente a sus legítimos deseos.

Poco ayuda el resto de la sociedad, cuando ridiculiza el sexo en los mayores, considerando a los más adultos como impotentes o como "viejos verdes". Esto se agrava en el caso de las mujeres mayores, que deben pagar un precio aún más alto por intentar mantener su vida sexual frente al ojo público.

Pareciera que a partir de cierta edad, uno se vuelve asexuado, casi como un ser neutro sin sentimientos eróticos. Las clínicas de reposo, las residencias de mayores, y los geriátricos, contribuyen mucho a esta impresión.

En efecto, en estos lugares, no existen previsiones con respecto a la necesidad de aislamiento y privacidad. Pareciera ser incluso un tema tabú la posibilidad de que exista algún tipo de contacto sexual entre quienes allí residen.

En muchos casos, se llega al extremo de que los hombres y las mujeres tengan prohibido visitarse entre sus cuartos. Raramente se permiten visitas conyugales, y, en el caso de que éstas se acepten, son pautadas con muy poca frecuencia. Este problema es también evidente para los adultos que viven junto a sus hijos adultos bajo un mismo techo.

Incluso una gran parte de los servicios de cobertura social para mayores son una barrera para volver a casarse, y por lo tanto volver a tener una mejor y mayor vida sexual.

También el miedo a morir es otro factor que afecta la sexualidad en los ancianos. Existen muchas asociaciones simbólicas entre la actividad sexual y la muerte. Hace poco, una publicidad de desodorantes, se hizo popular mostrando a un hombre mayor teniendo sexo con una joven, para luego mostrar la lápida del mismo.

La palabra francesa para significar el orgasmo, "petite mort", significa literalmente "pequeña muerte". Los miedos a la posibilidad de un ataque cardíaco o movimientos peligrosos durante la práctica sexual, conducen con frecuencia a que las parejas más adultas se abstengan de disfrutar de la actividad sexual, sin importar si los consejos de su médico… le han dicho exactamente lo contrario.

La longevidad femenina crea otra barrera a la actividad sexual durante los años de la adultez. Según las estadísticas, las mujeres tienden a sobrevivir a sus parejas, por siete o más años, con lo que muchas de ellas quedan sin parejas sexuales durante esos años.

Y si bien la sociedad acepta (e incluso aplaude) las relaciones entre hombres adultos y mujeres jóvenes, tiende por el contrario a difamar a las mujeres más adultas que establecen lazos con hombres más jóvenes.

Además, el número de hombres disponibles como parejas sexuales para las mujeres más adultas es más limitado porque, como vimos, éstos tienden a sobrevivir menos que las mujeres.

La posibilidad de mantener relaciones extramaritales, es un tema tabú para muchos adultos, que se han criado en tiempos donde ciertos valores eran muy diferentes a los actuales. Por su parte, la práctica de la masturbación, si bien es cada vez más aceptada, todavía se considera como algo vergonzoso o dañino para muchos adultos.

Las últimas investigaciones sobre sexualidad en los mayores han demostrado que generalmente se ha subestimado la capacidad sexual en los adultos, salvo por factores como enfermedades o carencias de una pareja sexual.

Ciertos cambios que a menudo se manifiestan en los hombres adultos, se suelen malinterpretar como impotencia.

En realidad, este trastorno, puede deberse a innumerables factores, que no tienen por qué relacionarse necesariamente con la edad. Si bien es cierto que existen cambios sexuales relativos a la edad, y que los hombres más adultos necesitan generalmente más tiempo para obtener erecciones, esto no quiere decir que no puedan seguir manteniendo sus miembros erguidos, y hacer el amor durante bastante tiempo, antes de llegar al orgasmo.

En condiciones normales, los hombres adultos podrían continuar manteniendo erecciones y una actividad sexual sin mayores problemas hasta bien avanzados sus ochenta años. El hecho de que pierdan el interés o se vuelvan impotentes, podría tener como origen un gran número de factores, como por ejemplo el aburrimiento, la fatiga, una excesiva obesidad, un exceso de consumo de bebidas alcohólicas, o el consumo de ciertas medicaciones, especialmente psiquiátricas.

En el caso de las mujeres, uno de los factores que más atenta contra el pleno mantenimiento de su vida sexual, son ciertas debilidades físicas que conlleva el envejecimiento. Si una mujer goza de una salud razonablemente buena para su edad, puede esperar seguir siendo sexualmente activa hasta bien avanzada su edad.

La menopausia o cesación de menstruación, que generalmente ocurre entre los 45 y 50 años, no tiene relación con una menor aptitud sexual, y todos los mitos que se tejen con respecto a la misma, que incluyen baja de deseo, menor atracción sexual, depresión, o determinados síntomas físicos adversos, son totalmente infundados en tanto no son obstáculos insalvables para una sexualidad plena.

En efecto, si bien los cambios fisiológicos que experimentan las mujeres durante y a posteriori de la menopausia pueden afectar su vida sexual, tampoco tienen por que suprimirla. En esta etapa se produce una gradual falta de estrógenos, lo que puede quitar flexibilidad a las paredes vaginales.

Y durante el coito, éstas pueden quebrarse, sangrar, o producir dolor, además de provocar una sensación de quemazón y picazón en el momento de orinar. La falta de estrógenos también reduce la longitud y el diámetro de la vagina, y puede reducir los labios mayores. También pueden disminuir con la edad las secreciones vaginales que lubrican la vagina.

Con todo, lo que acabamos de citar, puede ocurrir con menos asiduidad entre las mujeres que mantienen su sexualidad activa. Al igual que con los hombres, mantener sus vida sexual de forma activa, puede ser muy beneficioso para mantener también su capacidad sexual. La tonicidad del músculo que afecta la abertura de la vagina durante el coito, puede mejorar con los ejercicios de Kegel.

Para la inmensa mayoría de los seres humanos, las actividades sexuales tienen una fuerte relación con su satisfacción personal, y esto no deja de ser así en la medida que crecemos. La falta de una buena expresión sexual, tiende a menudo relación con el abatimiento y la depresión.

Por lo tanto, mantener una sexualidad sana y feliz, debe ser uno de los ejes principales de su vida, sin importar en qué etapa de la misma usted se encuentre. No hay razones para que así no sea

Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 

lunes, octubre 16, 2006

La disfunción erectil podrá utilizarse como futuro indicador de enfernedades

La disfunción eréctil podría utilizarse como indicador precoz de futuras enfermedades, segun expertos

COPENHAGUE (DINAMARCA), 5 (De la enviada especial de Europa Press, Lucía Barrera)

La disfunción eréctil puede jugar un papel de indicador precoz de enfermedades futuras que puede jugar la disfunción eréctil (DE) debido a que esta patologia afecta a los vasos sanguíneos y por tanto podría ser marcador de una cardiopatía, según opina el presidente de la Sociedad internacional Men's Health and Gender, Siegfried Meryn.

'Varios estudios demuestran que 3 o 4 años antes de tener una cardiopatía coronaria entre el 30 y el 40 por ciento de los hombres ya tenían dificultades de erección. Si tenemos en cuenta que la DE afecta a los vasos sanguíneos, esta patología podría tenerse en cuenta como marcador precoz de enfermedades posteriores', explicó Meryn durante la primera jornada del VIII Congreso de la Sociedad Europea de Mecidina Sexual (ESSM), que se celebra hasta el 7 de diciembre en Copenhague.

'Ademas, también debemos tener en cuenta que la mitad de los hombres con mas de cinco años de diabetes diagnosticada tienen DE', subrayó.

Asimismo, los expertos participantes en el congreso coincidieron al recalcar la importancia de un cambio de concepción en el tratamiento de la DE en cuanto a la necesidad de comunicación entre la pareja para tratar el problema y la conveniencia de que la otra persona se implique en la patología.

En este sentido, el laboratorio Bayer presentó la campaña 'Strike up a Conversation' (Hablemos), cuya embajadora es la actriz Jerry Hall, y que pretende fomentar que la DE sea un problema de dos y no solo del hombre que la padece.

'El perfil del hombre con dificultades de erección es de 40 a 50 años con un estado saludable, que se encuentra en la flor de la vida pero que piensa que su autoestima saldra perjudicada si reconoce su problema', afirmó John Dean, secretario general de ESSM. A veces la DE genera tantos problemas en la pareja, apunto, que cuando llega el momento del tratamiento ya son insalvables.

De este modo, las encuestas demuestran que el 43 por ciento de los hombres se informan de DE en los medios de comunicación, pero el 54 por ciento aseguran que es su pareja la que le proporciona la información.

Por ello, los expertos coincidieron en la importancia de un cambio de mentalidad de la sociedad para permitir tratar la DE sin que esto supoga un trauma para los que la padecen. Debe ser un efecto combinado, aseguro Meryn, no solo por la comunicacion con la pareja sino también con la potenciación de la educación sexual en los colegios.

Ademas en esta nueva perspectiva, los médicos deben tambien iniciar una conversación acerca de este posible problema en los hombres que pasan por su consulta. 'Todo médico debería preguntarle a su pacientes varones con diabetes o cardiopatías acerca de sus posibles problemas en las relaciones sexuales ya que uno de cada tres pacientes con insuficiencia cardíaca tiene problemas de este tipo', prosiguió Meryn.

EL 'VITAL SEXUAL'

Por otra parte, durante la jornada, los expertos acuñaron el término del 'hombre vitalsexual'. Esta concepción se refiere a un hombre preocupado por la importancia de la espontaneidad en sus relaciones sexuales y por la satisfacción de su pareja al que no le importa medicarse para solucionar una patología como la DE. 'Cada vez son mas frecuentes', puntualizó Dean.

Asi durante el congreso se reiteró la relevancia de que millones de europeos mantengan una vida sexual insatisfactoria y sin embargo ignoren la causa de ello a pesar de la disminución en su calidad de vida que esto conlleva. Ademas de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, la depresión y el estrés influyen notariamente en la DE. Se calcula que con el envejecimiento poblacional las cifras de DE se multiplicarán por dos.

http://actualidad.terra.es

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 

viernes, octubre 06, 2006

Transexualidad

El cambio de género es un proceso largo y complejo que debe ser controlado por profesionales para evitar riesgos físicos y psicológicos

Cerca de sesenta personas demandan cada año en España un cambio de sexo, según un estudio realizado por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. Pero se estima que puede ser mucho mayor la cifra de quienes encierran un alma femenina en el cuerpo de un hombre, o viceversa, una de las mayores fuentes de sufrimiento. El desajuste entre el sexo anatómico y la conciencia del sujeto de ser hombre o mujer es una alteración de la identidad sexual que, en función de los datos de un estudio realizado por la cátedra de Transexualidad de Holanda, se cree que afecta a uno de cada 30.000 hombres y una de cada 100.000 mujeres; un desajuste que requiere un laborioso tratamiento, tenga o no como meta una intervención quirúrgica para cambiar de género. En el proceso, más llevadero desde que el pasado 30 de junio el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de Ley de Identidad de Género, deben intervenir profesionales de diversos campos de la Medicina (endocrinólogos, psiquiatras y cirujanos plásticos) que asesoren al transexual.


Origen multifactorial

Hasta hace pocas décadas la sociedad no empezó a ver con normalidad la existencia de transexuales. Sin embargo, la transexualidad no es un fenómeno actual sino que existe desde la antigüedad, y en diferentes culturas. Según la Organización Mundial de la Salud el transexualismo –denominación utilizada desde 1940- es el deseo de vivir y ser aceptado como un miembro del género opuesto, por lo general acompañado por el deseo de modificar mediante métodos hormonales o quirúrgicos el propio cuerpo para hacerlo lo más congruente posible con el género preferido. Así lo indica también Marifé Bravo, responsable del servicio de Psiquiatría del hospital universitario La Paz, de Madrid, quien asegura que es una alteración de la identidad sexual en la que no existe coincidencia entre el sexo anatómico y el sexo al que un individuo se siente pertenecer. Aunque en Medicina se incluye como trastorno, Bravo aclara que no se trata de un trastorno mental en sí mismo, sino que es tratado como tal debido a las complicaciones psicológicas que presentan estos pacientes, especialmente antes de comenzar el proceso de reasignación.

No es un trastorno mental pero es tratado como tal debido a las complicaciones psicológicas que presentan estos pacientes El origen de la transexualidad puede ser biológico, ya que se ha demostrado la existencia de diferencias en ciertas estructuras cerebrales entre personas de diferente orientación sexual. Un estudio reciente en el hipotálamo de seis transexuales de hombre a mujer ha demostrado que el núcleo basal de la estría terminal es más pequeño en los transexuales que en los hombres heterosexuales y homosexuales. La transexualidad, como señala Bravo, podría originarse también durante la etapa fetal, en la que una alteración da lugar a que el cerebro se impregne hormonalmente con una sexualidad distinta a la genital. Pero la psiquiatra insiste en que, además, la educación e influencia ambiental en la infancia o la pubertad pueden determinar la conducta y la orientación sexual del adulto.


APOYO LEGAL

Los avances de la medicina puestos al servicio de las necesidades de los transexuales no bastan. Hace unos días se produjo el primer enlace entre transexuales. En este caso, entre dos transexuales y dos compañeros de prisión. Este acontecimiento ha sido posible gracias a los cambios producidos en la ley, que permite la unión entre personas del mismo sexo. Pero asociaciones de transexuales como Colega esperan la llegada de la ley de Identidad de Género, que permitirá a los transexuales ser hombres o mujeres en función de su sentimiento y cuyo proyecto fue aprobado en el Consejo de Ministros del pasado 30 de junio. Porque, además de contar con soluciones médicas, tener la ley de su parte es fundamental para la normalización de los transexuales, según indican desde Colega.
La Ley de Identidad de Género, que hará posible que la documentación refleje la verdadera identidad de los transexuales diagnosticados aun sin pasar por el quirófano, resolverá numerosas situaciones de discriminación y marginalidad, como la discriminación laboral, la transfobia, el acceso con naturalidad a los servicios públicos, los impedimentos legales, e incluso el rechazo familiar, al constatar que se trata de un fenómeno normal. Se trata de un aspecto que llega con retraso respecto a otros países de la Unión Europea (Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y Holanda), pero que permitirá la seguridad jurídica para cientos de personas hasta ahora sin amparo, los transexuales diagnosticados.



El proceso de cambio

Quienes padecen el llamado Trastorno de Identidad de Género son conscientes de la disociación entre su cuerpo y sus sentimientos desde la infancia, alrededor de los cinco años, según explica la psiquiatra Bravo. Desde entonces, se suceden los problemas de adaptación, la sensación de rechazo y, sobre todo, acumulan grandes dosis de sufrimiento, como señalan desde la Unidad de Trastornos de Identidad de Género de Asturias. Todo ello puede llegar a su fin cuando consiguen aunar cuerpo y alma, su aspecto físico con su verdadera identidad sexual, lo que consiguen en última instancia gracias a las intervenciones de cambio de sexo, que en España se realizan gratuitamente desde marzo de 2000 en el hospital Carlos Haya de Málaga.

El centro tiene previsto duplicar los quirófanos que destina mensualmente a operar a pacientes transexuales en 2007, pasando de cuatro a ocho, debido al elevado número de pacientes. Una de las razones para este incremento es que, aunque existen unidades de Trastorno de Identidad de Género en comunidades autónomas como Extremadura o Asturias (que financian la intervención), sólo se opera en el centro malagueño, una intervención que ronda los 18.000 euros en los centros privados. Las estimaciones de prevalencia de Trastorno de Identidad de Género en España, representan un total de 2.087 transexuales (1.480 de hombre a mujer y 607 de mujer a hombre), cifra obtenida tras la extrapolación de los datos del estudio realizado por Bakker, Van Kesteren, Gooren y Bezemer en Holanda y considerando sólo a la población mayor de 15 años. Los expertos aseguran que de este número, y tras el adecuado proceso diagnóstico, serían candidatos a cirugía un máximo de 400 personas.

Quienes padecen Trastorno de Identidad de Género son conscientes de la disociación entre su cuerpo y sus sentimientos desde la infancia Antes de llegar a dar este paso, sin embargo, es preciso pasar por un largo proceso, en el que se debe acudir a profesionales, ya que la automedicación con esteroides sexuales incrementa el riesgo de efectos adversos. Para llegar a la cirugía hay que seguir un protocolo establecido, un proceso que suele durar dos años, pues el autodiagnóstico y el deseo para una reasignación de sexo no pueden tomarse como verdaderos indicadores de transexualidad y, teniendo en cuenta que las terapias hormonales y las intervenciones quirúrgicas suelen ser irreversibles, es necesario realizar un cuidadoso diagnóstico.

En primer lugar se desarrolla un proceso de valoración en el que la función del psiquiatra es fundamental. Tras la consulta psiquiátrica entra en juego el endocrinólogo, responsable de producir los cambios de atributos sexuales en los pacientes mediante la hormonación, la prescripción de hormonas capaces de inhibir el vello en los hombres o incrementar el tamaño de sus mamas. La psicoterapia acompaña todo el proceso para ayudar a la persona transexual a ir asumiendo su nuevo rol y su nueva identidad sexual, «una realidad que supone una liberación para ellos», señala Bravo. Por último, se realiza la intervención quirúrgica de cambio de sexo, al que opta cerca de un 50% de transexuales según estima la psiquiatra de La Paz, ya que muchos temen perder sensibilidad a la hora de mantener relaciones sexuales, y la cirugía no puede asegurarla al 100%. Tras el cambio de sexo, lejos de lo que pudiera parecer, los pacientes dejan de necesitar apoyo psicológico ya que según comenta Bravo, «al fin tienen lo que deseaban y ya no existen desajustes».


La intervención

La cirugía de reasignación de sexo es el proceso quirúrgico al que recurren los transexuales para armonizar su sexo anatómico con su identidad sexual. Habitualmente se centra en los genitales (cirugía de reconstrucción genital), en la que se realizan operaciones como la vaginoplastia o la faloplastia. Pero también existen operaciones no genitales, como cirugía facial o la mastectomía. La intervención para reasignación de sexo, que forma parte de un tratamiento multidisciplinar, no puede realizarse sin antes ser diagnosticado, para lo que se evalúa que el paciente muestre disconformidad y repugnancia a su sexo anatómico junto a un sentimiento de larga duración de pertenecer al sexo opuesto durante al menos dos años, y un deseo de cambio de sexo para poder vivir en un rol del sexo opuesto. Además, debe haber ausencia de comportamientos homosexuales, de anormalidades físicas y de etiología esquizofrénica.

La cirugía de reasignación de sexo habitualmente se centra en los genitales realizándose operaciones como la vaginoplastia o la faloplastia En el caso de que un paciente se someta a una intervención quirúrgica, cirugía que está valorada en cerca de 18.000 euros, debe ser ingresado el día anterior a la cirugía, cuando se le administrará una preparación intestinal y profilaxis antibiótica. Para poseer el aspecto de mujer, la operación más frecuente a que se somete un varón es la vaginoplastia, que consiste en realizar injertos cutáneos en los que se coloca la piel invertida sobre un molde ligero que se introduce en una neovagina disecada. En el caso de que una mujer desee ser transformada en hombre, se suele realizar la faloplastia, que consiste en la construcción de un pene, y se realizó por primera vez en 1936. La microcirugía ha permitido que se usen tejidos bien vascularizados, y en 1984 Chang y Hwang lograron darle una función semieréctil. En la actualidad se ha conseguido incluso aportar sensibilidad erógena al neofalo.

Como toda operación, que en este caso además es delicada y compleja, la cirugía de reasignación de sexo tiene sus riesgos. Las complicaciones que se producen más frecuentemente en la vaginoplastia son la retracción y la estenosis (estrechamiento de un conducto), más importante en los injertos parciales y, en ocasiones, la aparición de úlceras. En la cirugía que transforma físicamente a una mujer en hombre, los principales problemas son los relacionados con el tracto urinario y con las prótesis de pene.


LAS MUJERES SE ADAPTAN MEJOR

Son menos, pero más convencidas. O, al menos, tienen más facilidad para adaptarse a su nueva identidad sexual tras pasar por el quirófano. La responsable del servicio de Psiquiatría del hospital universitario La Paz, de Madrid, así lo asegura e indica la diferencia de cifras: uno de cada 30.000 hombres se siente mujer mientras que es una de cada 100.000 mujeres la que se reconoce como hombre. Estas cifras serían mucho mayores a tenor de un estudio realizado por el Instituto Clínico de Psiquiatría y Psicología Clínica del hospital Clínico de Barcelona, que estiman que la incidencia es de entre 0,14 y 0,17 por cada 100.000 habitantes; uno de cada 11.000 varones se siente mujer, y una de cada 30.000 mujeres querría vivir como hombre.

Aunque no existen estudios que puedan explicar el porqué de la mejor adaptación de las mujeres a su nueva condición de hombres tras la operación de reasignación de sexo, la psiquiatra aventura que podría tratarse del tipo de vida que unos y otras llevan tras la intervención quirúrgica. Mientras las mujeres que pasan a ser hombres suelen llevar una vida discreta, una gran parte de los hombres que se sienten mujer forman parte del mundo del espectáculo, que genera más estrés y ansiedad.


Saludos Cordiales
Dr. José Manuel Ferrer Guerra

 

Si quieres recibir por mail publicaciones de esta pagina " click aqui

 

 

Bookmark and Share

 

 


 
[1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10]