Cómo hablarles de sexo a los niños
Pese a las distintas experiencias existentes sobre educación sexual, siguen produciéndose embarazos no deseados y a edades cada vez más tempranas.
Ciudad de México (México). Existe cierta controversia acerca de la necesidad de educar a los jóvenes sobre la sexualidad o no hacerlo. Algunos temen que mostrarles estos temas les incite a tener relaciones sexuales y otros insisten en que educando se evitarían muchos embarazos no deseados. ¿Dónde estará el comportamiento más razonable?
Antes de nada, convendría reflexionar un poco sobre dos hechos reales. Uno de ellos es que hace 50 años no existía educación sexual. La gente alcanzaba un determinado nivel de conocimientos por lo poco que leía o, los más, lo que escuchaban en la calle. Y tales conocimientos estaban llenos de lagunas, malos entendidos, falsedades y mucha inseguridad.
El otro hecho es que, pese a las distintas experiencias existentes sobre educación sexual, siguen produciéndose embarazos no deseados y a edades cada vez más tempranas.
De todo ello cabe deducir dos cosas: la primera situación resulta insostenible, lo que indica que hay que realizar una educación sexual; la segunda nos muestra que estamos equivocándonos en algo.
Hay una tercera observación que quien está metido en estos temas puede advertir con facilidad. Hoy se habla mucho de sexo, en la calle, en los medios de comunicación, entre amistades, en la familia (quizás un poco menos)..., pero se habla mal. Quiero decir que los contenidos de los que se hablan están lejos de ser válidos. Se repiten casi los mismos mitos, inexactitudes y actitudes del pasado, una y otra vez. Con la agravante de que al hablar abiertamente de ellos se les da carta de naturaleza.
¿Un ejemplo? No, dos: aún se cree que las mujeres tienen menor tensión sexual que los hombres; todavía se da por sentado que los hombres se inician en la masturbación antes que las mujeres. Y son dos falsedades.
La necesidad de una educación sexual
La educación sexual es necesaria, pero no puede quedar circunscrita a la enseñanza de los procesos reproductivos y, sobre todo, debe darse de un modo precoz.
Resulta completamente ineficaz hablarle de estas cuestiones a los adolescentes. Repito: ineficaz. Y la razón es bien simple: ya saben (estaría mejor dicho: creen saber) la mayor parte de las cosas que necesitan para mantener relaciones sexuales. Se llega tarde intentando educar sexualmente a los adolescentes. Hay que comenzar más temprano. A los árboles hay que enderezarlos en pleno proceso de crecimiento, no después.
¿Cuándo empezamos a hablarles de sexualidad?
La educación sexual debe iniciarse a los cuatro años de edad; cuando niños y niñas comienzan a sentir curiosidad por estas cosas.
Pero, ¿cómo hacerlo? Las pautas básicas e imprescindibles son estas:
De este modo, chicos y chicas sabrán todo lo que hay que saber cuando se inicie la adolescencia y sus hormonas se comiencen a revolver. Los jóvenes de ambos sexos deberían saber todo lo que se refiere a la sexualidad humana a los catorce años de edad.
Agentes educadores
Los principales agentes educadores son los padres, seguidos por los profesores de diversas disciplinas.
El papel de los padres
Entre los primeros, quien debe educar ha de ser el que se sienta mejor preparado, con indiferencia del sexo. Y debe darse exactamente la misma información a niños y a niñas, adecuándola, en cada ocasión, a sus niveles de comprensión.
El papel de los profesores
En los centros de enseñanza, la educación sexual ha de distribuirse entre las diferentes asignaturas de los cursos. No soy partidario de que exista una asignatura de educación sexual sino de unos contenidos a repartirse entre aquellas disciplinas en donde tengan una cabida natural. Sin embargo, sí que deben existir textos, sencillos e ilustrados, fácilmente accesibles tanto en casa como en los colegios, para que los jóvenes acudan a ellos a resolver sus dudas, sin necesidad de ocultarse.
La educación sexual no ha de limitarse a hablar de cuestiones biológicas y técnicas como los procesos reproductivos, etc.
Cómo enfocar el tema
La educación sexual no ha de limitarse a hablar de los procesos reproductivos, de la concepción y la anticoncepción, de las enfermedades de transmisión sexual y su prevención. Hay que hablar de las sensaciones, de los deseos, de las actitudes, del respeto al otro, del orgasmo, de la masturbación, de la mecánica del coito y las mejores formas de alcanzar el orgasmo. Y un larguísimo etcétera.
Claro que todo esto requiere formación, para evitar la transmisión de ideas erróneas. Aquí surge la pregunta: ¿quiénes forman a los formadores?
Plan de Instrucción Sexual Programado
Hace tiempo, en 1975, desarrollé un Plan de Instrucción Sexual Programado que no llegó a ninguna parte. Publiqué dos libros de educación sexual que incluían parte de ese Plan, permaneciendo inédito un tercero. Dicho Plan consideraba los contenidos que debían saber tanto los niños como las niñas en diferentes edades. La parte publicada del mismo tenía el siguiente desarrollo. Creo que de este modo se entenderá lo que quiero significar cuando señalo que la educación sexual ha de ser precoz:
4-5 años
• Diferencia anatómica niño-niña.
• De dónde vienen los niños.
• Desarrollo del bebé dentro de la madre.
• Repaso de lo explicado.
5-6 años
• Repasar lo explicado el curso anterior.
• Por dónde nacen los niños.
6-7 años
• Repasar, ampliado, lo explicado en cursos anteriores.
• Cómo entran los bebés en el vientre de su mamá.
• ¿Pueden tener bebés los niños y las niñas?.
• Ligazón niños/as-padre-madre-familia.
7-8 años
• Repasar, ampliado, lo explicado en cursos anteriores.
• Cómo se distinguen los niños y las niñas.
• Anatomía interna de los hombres y las mujeres.
• Coito-fecundación.
• Embarazo.
• Aborto.
• Parto.
• Lactancia.
8-9 años
• Repasar, ampliado, lo explicado en cursos anteriores.
• Ligazón del bebé a la familia.
• Cambios corporales masculinos y femeninos.
• Anatomía del pene, testículos, vagina y útero.
• Menstruación.
• Poluciones nocturnas.
• La higiene íntima.
• Repasar lo explicado.
9-10 años
• Repasar, ampliado, lo explicado en cursos anteriores.
• Anatomía de la vulva.
• Conocimiento del clítoris.
• Erección del pene.
• Lubricación vulva (significado).
• Las sensaciones 'nuevas'.
• El orgasmo.
• La masturbación.
• Coito y orgasmo como relación interpesonal de pareja.
• La prostitución.
• La anticoncepción.
• Repasar lo explicado en cursos anteriores y este.
Con información de Terra España
http://www.terra.com.mx/
Ciudad de México (México). Existe cierta controversia acerca de la necesidad de educar a los jóvenes sobre la sexualidad o no hacerlo. Algunos temen que mostrarles estos temas les incite a tener relaciones sexuales y otros insisten en que educando se evitarían muchos embarazos no deseados. ¿Dónde estará el comportamiento más razonable?
Antes de nada, convendría reflexionar un poco sobre dos hechos reales. Uno de ellos es que hace 50 años no existía educación sexual. La gente alcanzaba un determinado nivel de conocimientos por lo poco que leía o, los más, lo que escuchaban en la calle. Y tales conocimientos estaban llenos de lagunas, malos entendidos, falsedades y mucha inseguridad.
El otro hecho es que, pese a las distintas experiencias existentes sobre educación sexual, siguen produciéndose embarazos no deseados y a edades cada vez más tempranas.
De todo ello cabe deducir dos cosas: la primera situación resulta insostenible, lo que indica que hay que realizar una educación sexual; la segunda nos muestra que estamos equivocándonos en algo.
Hay una tercera observación que quien está metido en estos temas puede advertir con facilidad. Hoy se habla mucho de sexo, en la calle, en los medios de comunicación, entre amistades, en la familia (quizás un poco menos)..., pero se habla mal. Quiero decir que los contenidos de los que se hablan están lejos de ser válidos. Se repiten casi los mismos mitos, inexactitudes y actitudes del pasado, una y otra vez. Con la agravante de que al hablar abiertamente de ellos se les da carta de naturaleza.
¿Un ejemplo? No, dos: aún se cree que las mujeres tienen menor tensión sexual que los hombres; todavía se da por sentado que los hombres se inician en la masturbación antes que las mujeres. Y son dos falsedades.
La necesidad de una educación sexual
La educación sexual es necesaria, pero no puede quedar circunscrita a la enseñanza de los procesos reproductivos y, sobre todo, debe darse de un modo precoz.
Resulta completamente ineficaz hablarle de estas cuestiones a los adolescentes. Repito: ineficaz. Y la razón es bien simple: ya saben (estaría mejor dicho: creen saber) la mayor parte de las cosas que necesitan para mantener relaciones sexuales. Se llega tarde intentando educar sexualmente a los adolescentes. Hay que comenzar más temprano. A los árboles hay que enderezarlos en pleno proceso de crecimiento, no después.
¿Cuándo empezamos a hablarles de sexualidad?
La educación sexual debe iniciarse a los cuatro años de edad; cuando niños y niñas comienzan a sentir curiosidad por estas cosas.
Pero, ¿cómo hacerlo? Las pautas básicas e imprescindibles son estas:
- Hay que explicarles TODO lo que necesitan saber (eso se sabe por sus preguntas).
- Hay que hacerlo con total CLARIDAD y EXACTITUD.
- Hay que REPETÍRSELO numerosas veces y todos los años para AFIANZAR los conocimientos y las actitudes.
- Hay que AMPLIAR progresivamente la información.
De este modo, chicos y chicas sabrán todo lo que hay que saber cuando se inicie la adolescencia y sus hormonas se comiencen a revolver. Los jóvenes de ambos sexos deberían saber todo lo que se refiere a la sexualidad humana a los catorce años de edad.
Agentes educadores
Los principales agentes educadores son los padres, seguidos por los profesores de diversas disciplinas.
El papel de los padres
Entre los primeros, quien debe educar ha de ser el que se sienta mejor preparado, con indiferencia del sexo. Y debe darse exactamente la misma información a niños y a niñas, adecuándola, en cada ocasión, a sus niveles de comprensión.
El papel de los profesores
En los centros de enseñanza, la educación sexual ha de distribuirse entre las diferentes asignaturas de los cursos. No soy partidario de que exista una asignatura de educación sexual sino de unos contenidos a repartirse entre aquellas disciplinas en donde tengan una cabida natural. Sin embargo, sí que deben existir textos, sencillos e ilustrados, fácilmente accesibles tanto en casa como en los colegios, para que los jóvenes acudan a ellos a resolver sus dudas, sin necesidad de ocultarse.
La educación sexual no ha de limitarse a hablar de cuestiones biológicas y técnicas como los procesos reproductivos, etc.
Cómo enfocar el tema
La educación sexual no ha de limitarse a hablar de los procesos reproductivos, de la concepción y la anticoncepción, de las enfermedades de transmisión sexual y su prevención. Hay que hablar de las sensaciones, de los deseos, de las actitudes, del respeto al otro, del orgasmo, de la masturbación, de la mecánica del coito y las mejores formas de alcanzar el orgasmo. Y un larguísimo etcétera.
Claro que todo esto requiere formación, para evitar la transmisión de ideas erróneas. Aquí surge la pregunta: ¿quiénes forman a los formadores?
Plan de Instrucción Sexual Programado
Hace tiempo, en 1975, desarrollé un Plan de Instrucción Sexual Programado que no llegó a ninguna parte. Publiqué dos libros de educación sexual que incluían parte de ese Plan, permaneciendo inédito un tercero. Dicho Plan consideraba los contenidos que debían saber tanto los niños como las niñas en diferentes edades. La parte publicada del mismo tenía el siguiente desarrollo. Creo que de este modo se entenderá lo que quiero significar cuando señalo que la educación sexual ha de ser precoz:
4-5 años
• Diferencia anatómica niño-niña.
• De dónde vienen los niños.
• Desarrollo del bebé dentro de la madre.
• Repaso de lo explicado.
5-6 años
• Repasar lo explicado el curso anterior.
• Por dónde nacen los niños.
6-7 años
• Repasar, ampliado, lo explicado en cursos anteriores.
• Cómo entran los bebés en el vientre de su mamá.
• ¿Pueden tener bebés los niños y las niñas?.
• Ligazón niños/as-padre-madre-familia.
7-8 años
• Repasar, ampliado, lo explicado en cursos anteriores.
• Cómo se distinguen los niños y las niñas.
• Anatomía interna de los hombres y las mujeres.
• Coito-fecundación.
• Embarazo.
• Aborto.
• Parto.
• Lactancia.
8-9 años
• Repasar, ampliado, lo explicado en cursos anteriores.
• Ligazón del bebé a la familia.
• Cambios corporales masculinos y femeninos.
• Anatomía del pene, testículos, vagina y útero.
• Menstruación.
• Poluciones nocturnas.
• La higiene íntima.
• Repasar lo explicado.
9-10 años
• Repasar, ampliado, lo explicado en cursos anteriores.
• Anatomía de la vulva.
• Conocimiento del clítoris.
• Erección del pene.
• Lubricación vulva (significado).
• Las sensaciones 'nuevas'.
• El orgasmo.
• La masturbación.
• Coito y orgasmo como relación interpesonal de pareja.
• La prostitución.
• La anticoncepción.
• Repasar lo explicado en cursos anteriores y este.
Con información de Terra España
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