Salud y Sexualidad *

martes, julio 21, 2009

Hablar o no durante el sexo

Hay mujeres que son incapaces de dejar de hablar mientras hacen el amor y hombres que no dejan de decir cosas en ese preciso momento.


Ciudad de México (México). Hay que partir de la base de que las palabras pueden resultar un estímulo muy acariciador y excitantes y no conviene olvidar que el oído es un órgano de los sentidos que puede estimularse como los demás y puede ser asombrosamente erógeno.

Hablar de sexo, rememorar en voz alta detalles de encuentros anteriores, merodear verbalmente la intención de tener relaciones sexuales, utilizar un tono de voz de terciopelo mientras se expresan palabras de amor, emitir un relato erótico, escuchar la actividad sexual de otros, y un largo etcétera, constituyen una fuente de excitación sexual relevante en ambos sexos.

Erótica verbal y gemidos

Aunque son las mujeres las que prefieren una comunicación amorosa y erótica verbal, los hombres no son insensibles a ella. Sin embargo, como en todo, también existen preferencias individuales. Y hay hombres y mujeres que prefieren hablar poco e insinuar más con la actitud corporal añadiendo unas pocas palabras inconfundibles, o ir directamente al grano.

61 segundos para no ser eyaculador precoz

Se entiende que el contexto en el que eso sucede permite interpretar adecuadamente esos estímulos. Pero mientras se mantiene la relación sexual, las cosas cambian y las preferencias personales resultan mucho más importantes.

No todas las personas gimen o muestran su placer de un modo evidente. Por lo que puede ser una fuente de frustración para el que escucha, que el otro haga el amor en silencio.

Sólo la práctica permitirá que una pareja desigual en este sentido sepa interpretar adecuadamente el silencio del otro (sea hombre o mujer), mientras este aprende a dar satisfacción a su pareja intercalando de vez en cuando algún suspiro o un gemido de placer.

'Así, así, sí, sí'

Existe una forma orientadora de hablar durante las relaciones sexuales. Se trata de las típicas frases cortas: 'así, así', 'por ahí va bien', 'no, no lo hagas así', 'más deprisa', 'más despacio'. Se trata de un tipo de comunicación destinada a decirle al otro cómo estimular a la pareja adecuadamente. Sin embargo, ese tipo de comunicación verbal puede soportarse en los primeros encuentros.

Si uno de los miembros de la pareja se siente obligado a mantener esas orientaciones, puede ocasionar, a la corta, un desencanto porque parece que el otro no aprende o es indiferente a lo que se le dice. Se supone que con el tiempo, cada cual debe saber cómo estimular al otro.

Otra cosa distinta son las exclamaciones o los gritos producidos en las proximidades del orgasmo y cuando este se produce. Habitualmente, son estímulos acústicos que enardecen cada vez más a quien lo escucha, sea hombre o mujer, y aceleran su excitación y su propia llegada al orgasmo.

Eso lo saben las prostitutas, que tienden a hacer alardes de orgasmos, sin sentirlos, cuando ven que el cliente tarda en llegar al suyo. Ya se sabe que el factor tiempo es vital para ese negocio y cuanto menos tiempo se dedique a cada cliente más ingresos se tienen.

Susurrando palabras de amor

Por otro lado existen personas de ambos sexos que prefieren decir palabras de amor, románticas, durante las relaciones sexuales. Y otras que les gusta escucharlas. Pero, también, las hay que eso no les va y prefieren expresar y oír palabras soeces, groseras e, incluso, hirientes. Sólo de esa manera consiguen aumentar su excitación durante las relaciones sexuales.

Otras, sin embargo, parecen enmudecer en este tiempo y sólo son capaces de emitir abortados monosílabos y frases inconexas. Su propio placer les impide hacerlo de otro modo y si se les exigiera hablar, se distraerían y perderían el interés por continuar la relación sexual.

Tras el orgasmo, existen personas que les gusta intercambiar palabras tiernas o de amor. Pero otras, se mantienen en silencio, mirándose, abrazados o, simplemente, estrechándose las manos. Lo que suele resultar abiertamente desmotivador es preguntar en ese tierno momento cosas como '¿qué tal te fue?', '¿cómo estuve?', '¿llegáste al orgasmo?', 'has estado estupendo/a'.

No resulta difícil apreciar que existe una amplia gama de posibilidades en el uso de las palabras mientras se hace el amor. Pero es imprescindible saber cómo le gustan las cosas al otro; porque si no se encuentra en la misma sintonía, pueden aparecer situaciones incómodas que, a la larga, podrían desmotivarle para la unión sexual. No hay reglas válidas universalmente. Bueno sí. Hay una. No le hables a tu pareja de las cosas que te han pasado durante la jornada, o de las que habrán de pasar, mientras haces el amor. Eso desmotiva mucho.

Con información de Terra España

http://www.terra.com.mx/



 

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Los condones podrían reducir el riesgo de herpes

Un estudio encuentra que la piel sin protección puede de cualquier manera transmitir el virus, pero las probabilidades de la enfermedad se reducen en treinta por ciento

Por Steven Reinberg
Reportera de Healthday

LUNES, 13 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Las personas que usan condones de manera regular pueden reducir su riesgo de contraer herpes genital en treinta por ciento, según un estudio reciente.

El virus herpes simple 2 (VHS-2) causa el herpes genital, que es una infección viral crónica de por vida. Aunque algunos estudios han encontrado que el uso regular de condones reduce la propagación del VIH y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) como clamidia y gonorrea, si evitan o no la transmisión del VHS-2 ha estado menos claro, señalaron los investigadores.

"Los condones funcionan contra el herpes", aseguró la autora del estudio Emily T. Martin, becaria postdoctoral del Instituto de investigación del Hospital Pediátrico de Seattle.

"Aunque la reducción es menor que la observada con otras ETS, las pruebas de estudios anteriores no han estado claras respecto a si usar un condón para prevenir el herpes genital sería eficaz, pero este muestra que es así", señaló.

Usar condones reduce la transmisión del herpes en apenas treinta por ciento dado que, a diferencia de otras ETS, el herpes se transmite por contacto entre pieles, explicó Martin.

"La transmisión tiene mucho que ver con el lugar en que se propaga el virus en ese momento", señaló. "Si alguien que tiene herpes propaga el virus por un área de la piel no cubierta por el condón, especulamos que el virus se propagara independientemente se use condón o no".

El estudio aparece en la edición del 13 de julio de la revista Archives of Internal Medicine.

Para el estudio, el equipo de Martin evaluó datos de seis estudios sobre el VHS-2 que abordaron la eficacia de los condones para la prevención del herpes. Los estudios incluyeron a 5,384 hombres y mujeres que no sufrían de herpes al inicio de los mismos.

Durante el periodo de seguimiento, que varió de doce a 19 meses, 415 personas contrajeron el virus de herpes. Pero las personas que usaron condones en el cien por ciento de las veces redujeron el riesgo de contraer el virus en treinta por ciento, encontraron los investigadores.

Además, el riesgo de contraer herpes se redujo en siete por ciento "por cada 25 por ciento adicional de veces en que se usaron condones durante sexo anal o vaginal", escribieron los investigadores.

El riesgo de contraer herpes aumentó con la frecuencia de sexo sin protección, y no hubo diferencia significativa entre hombres y mujeres en cuanto a la eficacia de los condones para prevenir la transmisión del virus, añadieron.

Martin afirmó que el uso de condón no sólo reduce las probabilidades de contraer herpes, sino también de otras ETS. "Si no sabe el estatus de ETS de su pareja, un condón siempre es una buena idea", enfatizó.

El Dr. Jeffrey D. Klausner, director de Servicios de Prevención y Control de ETS del Departamento de Salud Pública de San Francisco, aseguró que el estudio provee más evidencia de que los condones funcionan.

"Sabemos que los condones pueden prevenir la propagación de las infecciones de transmisión sexual como VIH, herpes, verrugas, hepatitis, gonorrea, clamidia y sífilis, pero siempre ha sido difícil demostrarlo en estudios de investigación", señaló Klausner.

"Dado que los condones pueden contener aire y agua, nunca comprendí por qué la gente pensaba que no evitarían la propagación de gérmenes, que son mucho más grandes que las moléculas de aire o agua", señaló.

Klausner dijo que el estudio provee evidencia científica de que los condones funcionan, y que debería ayudar en los esfuerzos porque os condones lleguen a manos de adolescentes y adultos sexualmente activos.

http://healthfinder.gov/

 

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domingo, julio 19, 2009

El embarazo y las ETS aumentan entre los adolescentes estadounidenses

La tendencia amenaza con revertir años de cambios positivos, según los investigadores de los CDC

JUEVES, 16 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los índices de embarazos y nacimientos entre adolescentes aumentaron en 2006 y 2007, luego de reducciones considerables entre 1991 y 2005, según un estudio del gobierno estadounidense.

Halló que las tendencias que anteriormente mejoraban la salud sexual y reproductiva de adolescentes y adultos jóvenes podrían estar dejando de cambiar o incluso estar empeorando.

Los investigadores de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades analizaron datos nacionales de 2002 a 2007. Algunos de los hallazgos son los siguientes:

  • Cerca de la tercera parte de los adolescentes no había recibido instrucción en métodos de control de la natalidad antes de los 18 años.
  • En 2004, hubo unos 745,000 embarazos entre las niñas menores de 20. Esto incluye un cálculo de 16,000 embarazos en las niñas entre los 10 y los 14.
  • Los casos de sífilis entre los jóvenes entre los 15 y los 24 han aumentado en ambos sexos en años recientes.
  • En 2006, se informó que cerca de un millón de jóvenes entre los 10 y los 24 tenían clamidia, gonorrea o sífilis. Cerca de la cuarta parte de las niñas entre los 15 y los 19, y el 45 por ciento de las mujeres entre los 20 y los 24 tuvieron una infección por papilomavirus humano entre 2003 y 2004.
  • Entre 1997 y 2006, los índices de casos de SIDA entre los jóvenes de sexo masculino entre los 15 y los 24 se redujo.
  • En 2006, la mayoría de los diagnósticos nuevos de infección por VIH entre los jóvenes tuvieron lugar entre los de sexo masculino que tenían entre 20 y 24.
  • Entre 2004 y 2006, cerca de 100,000 mujeres entre los 10 y los 24 visitaron el departamento de emergencia de un hospital por agresiones sexuales no fatales, entre ellas 30,000 entre los 10 y los 14.

"Este informe identifica varias preocupaciones sobre la salud sexual y reproductiva de los jóvenes", señaló en un comunicado de prensa Janet Collins, directora del Centro nacional de prevención de enfermedades crónicas y promoción de la salud de los CDC.

"No es estimulante que luego de años de mejoras en los embarazos de adolescentes y en enfermedades de transmisión sexual estemos viendo señales de que el avance se está estancando y que muchas de estas tendencias estén yendo por el camino equivocado", dijo.

El estudio también identificó varias disparidades raciales y étnicas en la salud sexual y reproductiva de los estadounidenses jóvenes. Por ejemplo, las adolescentes hispanos que tenían entre 15 y 19 tienen muchas más probabilidades de quedar embarazadas (132.8 partos por mil mujeres) que los negros no hispanos (128 por mil) y los bancos no hispanos (45.2 por mil). El estudio también halló que los jóvenes negros no hispanos de todos los grupos de edad tuvieron los índices más altos de diagnósticos nuevos de VIH y SIDA.

El estudio aparece en la edición del 17 de julio de Morbidity and Mortality Weekly Report, una publicación de los CDC.

http://healthfinder.gov/

 

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