Archive for May, 2010

Aguadulce (Almería), 27 may (EFE).- Entre el 20 y el 25 por ciento de los hombres, tanto jóvenes como mayores, sufre eyaculación precoz y entre el 12 y el 14 por ciento padece disfunción eréctil, según datos manejados por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria en Andalucía (Semergen-Andalucía).

Semergen-Andalucía celebra, desde hoy y hasta el próximo sábado en Aguadulce (Almería), su V Congreso Andaluz, que en esta ocasión gira en torno a tres ejes: sexualidad, diabetes y salud mental.

La sexualidad es un problema de creciente interés para los médicos de atención primaria, ya que ahora disponen de las herramientas necesarias para su estudio, y por ello ocupa un lugar central en el Congreso, en el que se dan cita expertos en medicina de familia de toda Andalucía.

El presidente del Comité Científico del Congreso, Pedro García, ha dicho hoy, durante la presentación del encuentro, que la sexualidad es la tercera necesidad de las personas, después de la alimentación y la seguridad, y advirtió de que las disfunciones de carácter sexual implican a menudo problemas de pareja, e incluso el fracaso amoroso.

Según datos manejados por esta Sociedad, prácticamente uno de cada cuatro hombres sufre eyaculación precoz, un problema que afecta a varones de todas las edades, y uno de cada ocho padece disfunción eréctil.

Entre las mujeres, la disfunción sexual más habitual es la anorgasmia (ausencia o insuficiencia de orgasmo), un “problema oculto y silenciado” porque “no se habla de ello”, indicó García, quien ha añadido que cuando se le pregunta a una mujer por su sexualidad muchas veces responde que “se conforma con que el hombre disfrute”.

Al silencio o la resignación de las mujeres que carecen de una vida sexual satisfactoria contribuye la ausencia de fármacos efectivos para solucionar esta disfunción, a diferencia de lo que ocurre en el caso del hombre.

El Congreso de Médicos de Atención Primaria tratará de abordar la sexualidad con un enfoque integral, como revela el título de la conferencia de clausura, “Sed de piel: sociobiología y antropología de la sexualidad”, que correrá a cargo del presidente de la Sociedad Española de Sexología, Manuel Lucas Matheu.

García ha remarcado que un enfoque demasiado “genitalizado” de la sexualidad “a veces lleva al fracaso” y ha asegurado que la piel tiene un papel “mucho más importante de lo que se piensa”.

Otro de los ejes del Congreso será la diabetes, una enfermedad que los médicos consideran una “gran epidemia del siglo XXI”, ya que la prevalencia de la diabetes es de entre el nueve y el diez por ciento, una porcentaje que podría aumentar hasta el veinte en los próximos quince años, e incluso el cincuenta en los países en vías de desarrollo.

Esta “terrible epidemia” es la primera causa de la ceguera o la nefropatía (afección renal), y también puede conllevar la amputación de los miembros inferiores.

La mitad de los enfermos por diabetes ya experimenta alguna de las complicaciones asociadas a esta enfermedad en el momento del diagnóstico.

La expansión de la enfermedad está asociada al aumento de la obesidad, así como de la longevidad, ya que la prevalencia de la diabetes sube al quince por ciento entre los mayores de 65 años y al veinte por ciento entre los octogenarios.

Por último, el Congreso se centrará en la salud mental, un tema que ha estado “rodeado de estigmatización por parte de la sociedad e incluso los propios profesionales” por la carencia de conocimientos científicos suficientes, si bien ahora están disponibles algunas novedades terapéuticas en este campo.

La investigación, indicó García, ha arrojado “nuevas luces” sobre la depresión, un síndrome que padecen entre el ocho y el diez por ciento de los españoles y que puede afectar al veinte por ciento de la población en algún momento de su vida.

Se trata de una “patología muy seria que causa muchísimas bajas laborales y un gran coste en el sistema de salud”, concluyó el experto. EFE

abc.es

Sin embargo, un estudio halla que muchos no reciben asesoramiento sobre cuándo es seguro hacerlo

Por Ed Edelson
Reportera de Healthday

VIERNES, 21 de mayo (HealthDay News/DrTango) — Las personas que no hablan abiertamente sobre sexo con sus médicos después de un ataque cardiaco son menos propensas a retomar su actividad sexual, según halla una investigación reciente.

El estudio, en el que participaron 1,184 hombres y 576 mujeres tratados por ataque cardiaco, encontró que los hombres eran 30 por ciento más propensos y las mujeres 40 por ciento más propensas a evitar el sexo al año siguiente tras el ataque si no recibían información sobre cuándo retomar la actividad sexual.

Los hallazgos del estudio no fueron del todo malos, apuntó la Dra. Stacy Tessler Lindau, profesora asociada de obstetricia, ginecología y medicina geriátrica en la Universidad de Chicago, que tenía previsto informar sobre los resultados el viernes en una reunión de la American Heart Association en Washington, DC.

“Lo que encontramos es que la mayoría de los que tienen ataques cardiacos son sexualmente activos después del ataque”, explicó Lindau. “No teníamos mucha información sobre este hecho”.

Al año después del ataque cardiaco, más de las dos terceras partes de los hombres y cerca del 40 por ciento de las mujeres informaron tener alguna actividad sexual. Más hombres (38.8 por ciento) que mujeres (17.5 por ciento) señalaron que habían hablado de sexo con un médico durante ese año.

Los hombres eran más propensos que las mujeres a ser sexualmente activos antes del ataque cardiaco, 73.5 por ciento en comparación con 43.1 por ciento.

La edad pudo haber tenido algo que ver con el nivel de actividad antes del ataque cardiaco. La edad promedio de los hombres en el estudio era de 58 años, en comparación con 61 para las mujeres.

“Tal vez haya algo que los médicos pueden hacer para ayudar a mantener el nivel de actividad previo”, apuntó Lindau. “Simplemente hablar con ellos acerca de cuándo es seguro reanudar la actividad sexual”.

Esa charla debería ser una parte estándar de la rutina del alta hospitalaria, dijo el Dr. Dan J. Fintel, profesor de medicina en la Facultad de medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern, que trata a menudo a pacientes de ataque cardiaco.

“El médico debería iniciar conversaciones sobre volver a la vida normal, al trabajo, a la actividad física y a los hábitos alimenticios”, señaló Fintel. “Puntos de la intimidad como la actividad sexual deberían estar en la lista, pero a menudo se dejan fuera”.

Un propósito de la conversación sería abordar los temores en torno al sexo después de un ataque cardiaco, apuntaron Lindau y Fintel. “A muchos pacientes les preocupa el hecho de que tener relaciones sexuales pueda causarles otro ataque cardiaco”, destacó Lindau. “Pero la probabilidad de morir a causa de la actividad sexual es muy pequeña”.

“Los pacientes tienen todo tipo de ideas erróneas sobre lo que es seguro y lo que no después de un ataque cardiaco”, señaló Fintel. “Con frecuencia quien se preocupa no es el propio paciente si no su pareja, que teme que el paciente sufra una arritmia y muera. Nada podría estar más lejos de la verdad”.

Para la mayoría de los pacientes, el corazón no es una fuente de posibles problemas, apuntó Fintel. Sino que es la ingle, a través de la cual se inserta un tubo delgado llamado catéter para proporcionar tratamiento al corazón. Su consejo es esperar hasta que cure la zona en la ingle que pudo haber sufrido daños durante el tratamiento.

“Cuando les digo esto a los pacientes, se sienten muy aliviados”, apuntó Fintel.

Si el médico no habla de este tema al momento del alta hospitalaria, el paciente debería hacerlo, recomendó Lindau. “Es un tema idóneo para tratar con su médico”, destacó. “Sin embargo, los pacientes desean que sea el médico quien lo plantee primero”.

healthfinder.gov

Noticias Energia Solar – Energia Renovable

Hablar con un médico ayuda a los pacientes que han sufrido un ataque cardiaco a retomar sus relaciones sexuales

La ‘realidad’ de la adicción al sexo provoca un debate

Written by sexo on Thursday, May 13th, 2010 in Sexualidad.


.

Expertos en salud mental no están de acuerdo en si la conducta describe a un verdadero adicto

Por Dennis Thompson
Reportero de Healthday

MIÉRCOLES, 12 de mayo (HealthDay News/DrTango) — La conducta sexual compulsiva puede ser un verdadero problema para algunas personas, pues los incita a realizar actos arriesgados y autodestructivos con su libido como protagonista, afirman los expertos.

La carrera del jugador profesional de golf Tiger Woods casi se termina ante revelaciones de que había sido infiel con hasta doce mujeres. Steve Phillips, ex gerente general de los Mets de Nueva York, fue despedido de su trabajo como analista de béisbol en la red de ESPN tras un escándalo sexual en su lugar de trabajo.

¿Pero sufren ellos, y otros en situaciones semejantes, de una adicción real?

Tanto Woods como Phillips han asegurado que sí, y ambos hombres buscaron tratamiento en programas contra la adicción sexual.

Los profesionales de la salud mental se muestran de acuerdo en que algunas personas tienen conductas sexuales descontroladas y nocivas, y que de verdad no pueden evitarlo.

Sin embargo, no se ponen de acuerdo en si esta conducta constituye una verdadera adicción o si es más adecuado considerarla algún otro tipo de trastorno mental.

La nueva edición del Manual de Diagnóstico y Estadísticas de los Trastornos Mentales, el libro que se considera la biblia de la psiquiatría, incluirá una nueva categoría de conductas adictivas, pero la adicción sexual no figurará en ella.

“No hay suficiente evidencia empírica para considerar el sexo como una adicción en este momento”, señaló el Dr. Martin P. Kafka, profesor clínico asociado de psiquiatría de la Facultad de medicina de la Harvard y miembro del equipo de trabajo que revisa el manual.

Los terapeutas que trabajan con la adicción sexual no están de acuerdo.

“Hemos estado tratando la adicción al sexo por más de veinte años”, aseguró Douglas Weiss, psicólogo y director ejecutivo del Centro de Psicoterapia Heart to Heart de Colorado Springs, Colorado.

Weiss anotó que el campo de la psiquiatría a veces se rezaga de los hechos. Por ejemplo, la homosexualidad fue incluida como trastorno mental en muchas ediciones iniciales del manual y los psiquiatras tardaron mucho en aceptar que el alcoholismo era una enfermedad.

Además, hay diferencias claras entre las personas que tienen impulsos sexuales muy intensos y las personas adictas al sexo, apuntó Weiss.

“La persona con mucha libido desea una conexión emocional”, dijo. “El adicto al sexo sólo quiere su dosis. No se trata de intimidad. Es sobre esa dosis. Durante el acto en sí, los adictos al sexo están desvinculados”.

Incluso los psiquiatras que no están de acuerdo con la existencia de la adicción al sexo aceptan que hay personas que tienen problemas sexuales y que parecen encajar con esa definición.

“La idea de la adicción sexual es extremadamente útil desde el punto de vista clínico”, apuntó Kafka. “La gente viene e informa que es adicta al sexo. Que está destruyendo sus vidas. Entre las personas con esta afección, llamarla adicción al sexo realmente concuerda con su experiencia”.

Sin embargo, hay problemas con el intento de encajar la compulsión sexual dentro del modelo psiquiátrico establecido de las adicciones, apuntó Kafka:

* No se ha demostrado que se necesite cada vez más sexo para obtener el mismo efecto, como ocurre con la adicción a las drogas.
* Aunque conlleva conductas arriesgadas, no hay evidencia sólida de que la toma de riesgos aumente, como en las demás formas de adicción.
* Aunque puede ser difícil, o imposible, que la gente abandone la conducta sexual compulsiva, los investigadores no están seguros de que en realidad sufren de abstinencia.

El problema surge de intentar aplicar el modelo de adicción a actividades biológicas innatas, explicó Kafka.

El uso de drogas y los juegos de azar “no son estados impulsados por la biología, como comer, dormir o el sexo”, apuntó. “Todos queremos comer, dormir y tener relaciones sexuales”. En otras palabras, es difícil atribuir algo que la gente necesita hacer como parte de ser seres humanos a la adicción.

La psiquiatría ha podido diagnosticar y abordar aberraciones en esos impulsos biológicos sin llamarlos adicciones. Por ejemplo, se diagnostica a las personas que comen de forma compulsiva con bulimia o trastorno por atracón, pero no se les llama adictos a la comida.

Weiss propuso crear una nueva categoría de enfermedad, el trastorno de hipersexualidad, en el manual de diagnóstico. Ésta cubriría las conductas que ahora se denominan adicción al sexo.

El nuevo diagnóstico incluiría actividades como promiscuidad excesiva, una dependencia excesiva de la pornografía y la masturbación compulsiva. “Estas conductas tienen características específicas y pueden causar consecuencias adversas cuando son frecuentes e intensas”, aseguró Weiss.

healthfinder.gov

Sexo combate la presión sanguínea alta

Written by sexo on Wednesday, May 5th, 2010 in Sexualidad.

Río de Janeiro (Brasil). El ministro de Salud brasileño tiene una solución al problema de la presión sanguínea alta que sufre el país: Más sexo.

El ministro José Temporao dijo que los adultos deberían hacer más ejercicio para ayudar a reducir su presión sanguínea y el sexo seguro es una buena opción como ejercicio cardiovascular.

“No estoy bromeando, es algo serio”, dijo Temporao.

“El ejercicio regular también significa practicar el sexo, siempre con protección, obviamente”, agregó.

Otras recomendaciones fueron bailar, mantener una dieta sana y tomarse la presión con regularidad. El ministro hizo sus declaraciones en Brasilia durante el lanzamiento de una campaña nacional contra la alta presión sanguínea.

Según el Ministerio de Salud, un 21.5 % de los brasileños sufría alta presión sanguínea en 2006. La cifra subió a un 24.4 % en 2009.

terra.com.mx



Site Navigation